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Conflicto Rusia-Ucrania: así afecta a la industria automotriz

Los insumos que requiere la industria automotriz, como el caso del aluminio, se encuentran al alza.

El reciente incremento en el precio de los insumos para la industria automotriz creado a causa del conflicto entre Rusia y Ucrania provocará presión en la producción de componentes para la industria automotriz, según perspectivas de EY México.

“El acero sigue teniendo presiones por incrementar la producción, los precios han estado subiendo regularmente durante los últimos años, ahorita con el tema de Ucrania y Rusia se espera que suban aún más. Creo que fuera de decir: “el acero se va a tranquilizar”, el acero todavía se va a presionar aún más y en el caso del aluminio pues vemos igual, los precios constantemente al alza”, comentó Francisco Bautista, socio líder del segmento de manufactura avanzada y movilidad.

Por otro lado, Bautista también afirmó que, además de la pandemia, el modelo just-in-time que las armadoras llevan en su producción fue parte del problema de desabasto de semiconductores en la industria automotriz. Dicho modelo consta en ordenar únicamente lo justo para el momento y no tener inventario extra, en este caso, de semiconductores.

“El modelo just-in-time generó un ‘gap’ importante. Las automotrices cancelaron las órdenes que tenían para la compra de semiconductores. En ese momento la industria de electrónicos que utilizan semiconductores empezaron a tener un crecimiento importante (...) y entonces ya no hay capacidad para realmente suplir los semiconductores a la industria automotriz”.

También declaró que en el caso del litio, indispensable para las baterías de vehículos eléctricos, se ha creado presión en la producción, misma que se aceleró debido a la pandemia.

“Existe una presión constante por incrementar (la producción), la pandemia aceleró la adopción de automóviles eléctricos. Realmente no se dan abasto para poder cumplir con las necesidades del mercado”, concluyó.

Referente al tema del litio, Bautista opinó que el gobierno no debería tener control total, sino más bien jugar un papel de regulador.

“Es muy diferente control gubernamental a regulación gubernamental, el gobierno sí tiene que ser el árbitro, el que ponga las reglas, si hay necesidad de poner cupos o límites de producción anual, que se pongan, eso sí. Pero que no sea él quien controle la extracción y el ‘smelting’ para limpiarlo de las impurezas que tenga, eso para mí no debe estar en control gubernamental”, concluyó.