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La industria de reuniones, sin recuperarse del golpe de la pandemia

Prevén alcanzar 15 mil mdp este año, el 50% de los ingresos registrados en 2019

Del turismo, la industria de reuniones, que contempla la realización de eventos, congresos, viajes empresariales, corporativos y ferias, ha sido la más afectada.

Al cierre de este año, los ingresos de este sector, que aportaba el 1.6 por ciento del Producto Interno Bruto antes de la pandemia, se ubican a la mitad de la recuperación, esto ante un nuevo episodio de cierres e imposición de medidas sanitarias para evitar la propagación de la variante ómicron del coronavirus.

En entrevista para El Financiero, Alejandro Ramírez, presidente del Consejo Mexicano de la Industria de Reuniones (COMIR), señaló que el gasto de los viajeros de reuniones y negocios no rebasa el 50 por ciento de lo reportado en el 2019, esto considerando también la derrama que producen los eventos híbridos.



Antes de la crisis sanitaria, la facturación de la industria de reuniones era de poco más de 30 mil millones de pesos. En el 2020, tuvo una caída de hasta 10 mil millones de pesos y, para el cierre de este año, los ingresos esperados son de cerca de 15 mil millones de pesos.

Desde el inicio de la pandemia, los organizadores de eventos encontraron primero, en las reuniones virtuales, una opción para mantener sus negocios activos, para luego configurar encuentros híbridos, en los que un grupo pequeño de asistentes se daban cita para cerrar negocios o participar en convenciones, mientras que otros seguían en línea.

Esto trajo un mayor número de participantes, pero un menor gasto en una etapa compleja del sector.


“La vacunación en el país que fue lenta en un inicio nos afectó para tener una recuperación más rápida y lo segundo es que los corporativos trasnacionales tienen todavía ciertas reservas para que su personal se reúna y viaje”, detalló el presidente del COMIR.

Para la hotelería la recuperación del sector es de vital importancia porque aportaba, antes de la crisis sanitaria, 35.5 millones de cuartos noches, es decir, una quinta parte de la ocupación nacional.

Además, la industria es vital para la hotelería porque en los meses de baja demanda, los grupos, reuniones de negocios y eventos son los que mantienen las ocupaciones de los centros turísticos, dijo Rocío González, directora de turismo de Reuniones del Consejo de Promoción Turística de Quintana Roo (CPTQ).

La perspectiva de Ramírez, basada en las reservaciones, es que para el primer trimestre del 2022, la recuperación de la industria de reuniones acelere, por lo que el volumen de participantes y de derrama económica alcanzará hasta el 80 por ciento con respecto al mismo periodo del 2019.

La recuperación no ha sido la misma para todos los destinos: mientras que ciudades como Guadalajara y Ensenada avanzan, la Ciudad de México se encuentra rezagada.

“CDMX tiene ocupaciones de menos de 60 por ciento, en fines de semana baja muchísimo, salvo los picos de cuando hay eventos, pero es de las ciudades que vemos un poco lastimadas”, lamentó Ramírez.

En tanto, Riviera Maya e, incluso Cancún, dos destinos que tienen una fuerte vocación de turismo de placer, ya han recuperado el 80 por ciento de su afluencia de turistas de reuniones, aseguró González.

Precaución por ómicron

Las alarmas se encendieron en todo el mundo ante la aparición de ómicron, una variante de la COVID-19 que, al parecer, es más contagiosa y que ya ha ocasionado reacciones en algunos países, como Estados Unidos, el principal mercado emisor de turistas hacia México.

La Unión Americana ha pedido, para acceder a dicho territorio, la realización de una prueba con resultado negativo 24 horas antes del viaje a ese país.

En opinión de Ramírez, esta medida es positiva, pues no restringe los viajes y fortalece una medida como la realización de pruebas, un estándar que la Industria de Reuniones adoptó desde el regreso a los eventos presenciales.


La Asociación Internacional de Transporte Aéreo (IATA, por sus siglas en inglés) llamó a los países a no volver a cerrar sus fronteras, a la vez de reforzar los protocolos de bioseguridad para no afectar la industria de viajes.

“La aparición de la variante ómicron ha desatado el pánico en muchos gobiernos, que han vuelto a aplicar las restricciones de viaje o han prohibido viajar, a pesar de que la OMS ha advertido que la prohibición de los viajes no evitará la propagación internacional”, dijo Willie Walsh, director general de la Asociación que representa a más de 290 aerolíneas en el mundo.