CIUDAD DE MÉXICO.- La ausencia de un argumento sólido para descalificar a un adversario opacó la elección del presidente nacional de la Cámara Nacional de la Industria de la Construcción (CMIC), en opinión de Tuffy Gaber, uno de los dos candidatos, quien hasta el viernes competía por el cargo.
La CMIC le negó la posibilidad de contender por la presidencia nacional de ese organismo que por primera vez en 62 años desde su fundación, tendría elecciones competidas y no solamente un postor ratificado.
En entrevista con El Financiero, Gaber sostuvo que la campaña de su planilla representaba los intereses del 97 por ciento de los constructores del país, que dirigen empresas pequeñas o medianas y que facturan entre 5 y 25 millones de pesos al año.
Esa postura significaría una de las dos a exponer para voto durante este lunes a las delegaciones de la cámara en el país, para definir a un presidente que sustituya al actual líder de los constructores, Luis Zárate Rocha.
Pero el Consejo Consultivo de la CMIC indicó el viernes que Tuffy Gaber no cuenta con solvencia moral para participar en las elecciones.
Ese organismo interno es encabezado por Nezahualcóyotl Salvatierra López, indicó Gaber, y la sola difusión de su opinión podría constituir un daño a su imagen pública, pese a que, dijo, la empresa que representa tiene más de 20 años en el mercado.
El resultado de las elecciones programadas para ayer lunes, podrían derivar hoy en el anuncio de Gustavo Arballo, como nuevo presidente de la CMIC.




