El Gobierno de México destinó alrededor de 20 mil millones de pesos para evitar que el aumento internacional del petróleo, provocado por la guerra en Medio Oriente, se traduzca en mayores precios de las gasolinas y el diésel para los consumidores.
La presidenta Claudia Sheinbaum explicó en su conferencia de prensa matutina que la estrategia consiste principalmente en reducir los impuestos aplicados a los combustibles, con el objetivo de mantener la gasolina regular en un precio máximo de 24 pesos por litro y el diésel en 27 pesos.
“Vamos a seguir haciéndolo porque no podemos permitir que suba el precio de los combustibles”, afirmó la mandataria.
Sin embargo, Sheinbaum señaló que el impacto sobre las finanzas públicas se compensa parcialmente con los mayores ingresos que recibe el Gobierno Federal cuando aumenta el precio internacional del petróleo.
El alza en el precio del petróleo provoca que Pemex pague más recursos mediante el Derecho Petrolero para el Bienestar, cuya tasa equivale a 30 por ciento del valor de la producción de hidrocarburos. La petrolera también obtiene ingresos adicionales por el crudo que todavía exporta, aunque este volumen se ha reducido debido a que la mayor parte se destina actualmente al Sistema Nacional de Refinación.
“Si ponemos lo que entra y lo que sale de Tesorería, a la fecha son alrededor de 20 mil millones de pesos”, puntualizó.
La presidenta aseguró que la política de contención continuará mientras las cotizaciones internacionales del petróleo presionan los precios de los combustibles en México.
Actualmente, el precio de la gasolina regular se encuentra estacionado en un promedio nacional de 23.694 pesos por litro, cifra prácticamente idéntica a lo observado hace un mes. A su vez, el precio del diésel se ubica en 27.079 pesos, lo que representó una disminución mensual de 0.33 por ciento, de acuerdo con datos de la consultoría PETROIntelligence.
La mezcla mexicana de exportación cerró este miércoles en 75.75 dólares por barril, lo que representó una disminución de 0.8 por ciento respecto a la jornada previa.
Hacia adelante, la presidenta Sheinbaum añadió que el Gobierno seguirá exhibiendo públicamente a las estaciones de servicio que no respeten los precios máximos establecidos y aplicará sanciones cuando se detecten irregularidades.
Sheinbaum defendió que la medida no sólo busca proteger el ingreso de las familias, especialmente de aquellas con menores recursos, sino evitar que el encarecimiento de las gasolinas y el diésel genere mayores presiones inflacionarias en el país.







