Economía

México, entre los países de la OCDE con menor brecha entre hombres y mujeres emprendedoras

Durante el periodo 2016-2020, en los países de la OCDE, el 9 por ciento de las mujeres estaba iniciando y administrando nuevos negocios en comparación con el 13 por ciento de los hombres.

En México la diferencia entre hombres y mujeres involucrados en la creación de empresas tiene una proporción de 1.22 hombres por cada mujer, lo que ubica al país entre los de menor brecha de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE) y la Unión Europea, y ello en gran parte se explica por la necesidad que tienen las mujeres de tener un medio de ingresos, según el reporte más reciente del organismo.

“El desempleo y la informalidad son motivadores para el emprendurismo sobre todo entre la población de jóvenes como entre las mujeres”, indica el informe “The Missing Entrepreneurs 2021″, desarrollado por la OCDE y la Unión Europea.

Durante el periodo 2016-2020, entre los países de la OCDE, el 9 por ciento de las mujeres estaba iniciando y administrando nuevos negocios en comparación con el 13 por ciento de los hombres.


Finlandia, Colombia, España, Chile y México son los países en donde es más similar la proporción de hombres y mujeres involucrados en actividades de emprendimiento, con una razón de 1.15 a 1.22 veces los hombres por cada mujer, mientras que del otro lado de la moneda, en Turquía y Finlandia, los hombres duplican a las mujeres en términos de emprendurismo.


De igual forma, el 8 por ciento de los jóvenes de 18 a 30 años entre los países de la OCDE estuvieron activos en algún tipo de emprendurismo en etapas nacientes entre 2016 y 2020. Las razones varían desde altos niveles de creación de empresas en países del G7 no pertenecientes a la Unión Europea, como Estados Unidos y Canadá, “así como a los altos niveles de espíritu empresarial informal en algunos países como Chile, Colombia y México”, explica el documento.

Expandir el emprendurismo puede crear puestos de trabajo, luchar contra la exclusión social y financiera, aprovechar las tecnologías y ayudar a responder a los desafíos económicos y para su expansión de forma inclusiva, las políticas públicas y programas que ayudan son reducir las barreras y desincentivos para la creación de empresas desde las instituciones regulatorias y de bienestar; facilitar el acceso al financiamiento; desarrollar habilidades empresariales a través de la formación, la capacitación; fortalecer la cultura empresarial y las redes para grupos destinatarios y reunir estrategias y acciones para el emprendimiento inclusivo en un marco coordinado y forma dirigida, dice el reporte.

“Las mujeres tienen aproximadamente un 75 por ciento más de probabilidades que los hombres en los países de la OCDE y la UE de informar que tienen las habilidades necesarias para iniciar un negocio. Esta brecha de género representa una oportunidad perdida para el crecimiento económico”, alerta el informe.