Economía

Arriba era de sostenibilidad a los mercados financieros

A partir del 1 de abril, todas las Afores están obligadas a tener definidos e incorporados los aspectos ambientales, sociales y de gobernanza, dentro de sus estrategias de inversión del ahorro de los trabajadores.

Las empresas escuchan cada vez más lo que demandan más sus inversionistas. En el mundo financiero, el universo ASG (factores ambientales, sociales y de gobernanza) creció más de un 100 por ciento en el 2020, concentrándose, su mayor parte, en activos de renta variable y bonos verdes.

Sergio Méndez, gerente de BlackRock México, garantizó que con la regulación que puso la Comisión Nacional del Sistema de Ahorro para el Retiro (Consar) en las Afores, “ya es una realidad las inversiones bajo los criterios ASG en México, lideradas por el ahorro de los trabajadores”.

A partir del 1 de abril, todas las Afores están obligadas a tener definidos e incorporados los aspectos ambientales, sociales y de gobernanza, dentro de sus estrategias de inversión del ahorro de los trabajadores.


Los ASG han tomado mucha relevancia, afirmó Jesús Luna, socio líder de Private Enterprise de KPMG en México, debido a que los inversionistas están metiendo presión en verificar que las compañías empiecen a enfocarse en pilares ambientales y reducción de contaminantes.

“En quizás unos cinco años, los criterios ASG van a ser un pilar para el otorgamiento de crédito, no que lo nieguen, pero puede salir más caro”, prevé Luna.

Inversiones verdes

Gabriel Yorio, subsecretario de Hacienda, afirmó que se moviliza capital de inversión con el ahorro de los trabajadores, pero ahora se harán inversiones bajo una correcta mezcla de rendimiento y de impacto en el cambio climático, social y gobernanza.


“En la medida que el capital sirva para financiar proyectos que reduzcan la inequidad y la pobreza; aumente la inclusión financiera y cierre las brechas de género, los más beneficiados serán los trabajadores”, aseveró recientemente.

De acuerdo con Mauricio Giordano, director general de Natixis IM, las Afores tienen la libertad de invertir donde haya rentabilidad, por lo que es importante que esta autonomía se mantenga, “que no venga una instrucción del gobierno en un cambio en el régimen de inversión de participar en ciertos proyectos”, dijo.

Y es que si no es la mejor inversión para los inversionistas, se está rompiendo la responsabilidad fiduciaria, añadió Giordano, toda vez que se están creando mecanismos para la inversión responsable para garantizar la sustentabilidad de la inversión.

“Estas inversiones responsables no solo toman en consideración invertir en activos verdes o en activos temáticos que generen un rendimiento, sino que nos requiere como inversionistas incorporar el impacto que tenemos con nuestras inversiones”, afirmó Gabriela Luna, coordinadora del subcomité de Inversiones Responsables de la Amafore, por lo tanto, ya no es una moda, sino una realidad.