Ciencia

El mundo jurásico sigue ‘vivo’: investigadores del INAH y UNAM identifican nueva especie de dinosaurio en México

La recuperación de 80 por ciento del cráneo posibilitó su identificación como género y especie inéditos.

¡La era jurásica nos sigue sorprendiendo! Paleontólogos del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) y de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) identificaron los restos de un dinosaurio herbívoro, el cual se trata de una nueva especie ahora denominada Tlatolophus galorum.

A través de la recolección de vértebras, un fémur, la escápula y otros 34 fragmentos óseos como mandíbulas inferiores y superiores, paladar, fue que las piezas embonaron, lo que confirmó a los investigadores que habían recuperado la cresta del dinosaurio con una medida de 1.32 metros de largo.

Las condiciones de conservación del cráneo eran excepcionales. Se preservaba casi el 80 por ciento de esta estructura ósea, lo que dio paso a comparar el ejemplar con otras especies de hadrosaurios, también conocidos como ‘dinosaurios pico de pato’, por la apariencia de su boca con los picos de las aves acuáticas.


Una nueva especie

Hace 72 o 73 millones de años, un colosal dinosaurio herbívoro murió en lo que debió ser un cuerpo de agua copioso en sedimentos, logrando así que su cuerpo quedara cubierto por tierra y se pudiera preservar, detalló el INAH.

“Después de todos estos hallazgos, nos convencimos de que estábamos ante un nuevo género y especie de dinosaurio crestado”, comentó Felisa Aguilar, investigadora del Centro INAH Coahuila y coautora del artículo académico.

Aguilar explicó que este fósil continúa bajo investigación y es un caso excepcional en materia de paleontología mexicana debido a la serie de sucesos favorables que contribuyeron a su buena conservación.

El nombre que se le otorgó al dinosaurio, Tlatolophus galorum, es un homenaje dado por los investigadores del INAH y la UNAM.


Por un lado, el género Tlatolophus deriva de la voz nahua tlahtolli (palabra) y del griego lophus (cresta), por lo que su traducción es: cresta palabra.

Este hallazgo es producto de un proyecto multidisciplinario, que en el año 2013 anunció la recuperación exitosa de la cola articulada de un dinosaurio en el Ejido Guadalupe Alamitos, municipio de General Cepeda, en Coahuila.