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Como en la Roma: Tijuana se gentrifica; estadounidenses se mudan por altos precios de la vivienda

Ante el encarecimiento de la renta en San Diego, California, el número de estadounidenses que buscan casa en Tijuana o Ensenada se ha incrementado.

José Sotomayor, un joven estadounidense de 25 años, optó por irse a vivir con su novia, Linda, a Tijuana, Baja California, luego de que no pudieron encontrar una casa de renta en San Diego, California, cuya mensualidad no fuera superior a dos mil dólares.

“Hay muy pocos lugares para rentar en San Diego, el mercado está muy saturado y muy caro. Nuestras opciones eran muy limitadas y mejor optamos por vivir en Tijuana. Aquí también está medio saturado, pero el costo es mucho menor”, comentó Sotomayor.

Pero ellos no son los únicos. Muchos estadounidenses se están mudando a Tijuana y Ensenada, dado a que el costo de las rentas de casa-habitación y departamentos en San Diego, California se encuentran a la alza.

El ingreso per cápita en San Diego es de 39 mil 737 dólares, o aproximadamente 3 mil 311 dólares por mes, según la Oficina del Censo, mientras que el costo promedio del alquiler en San Diego es de 2 mil 970 dólares.

Gustavo Chacón Aubanel, propietario de la empresa de bienes raíces Nuevo Hogar Inmobiliaria, dijo que la industria de bienes raíces de Tijuana atiende cada vez más a clientes estadounidenses, ya que siete de cada 10 personas que los contactan son ciudadanos de Estados Unidos.

Comentó que ahora quienes batallan para conseguir vivienda de renta son los residentes mexicanos de Tijuana, ya que es difícil competir con los estadounidenses por las viviendas ya que sus ingresos son menores y en pesos.

“Los estadounidenses pueden obtener una casa o condominio frente al mar en Tijuana pagando entre 200 y 700 dólares mientras que en San Diego eso es casi imposible”, dijo Max Katz, corredor de Baja Real Estate Group.

Ahora, los estadounidenses que residen en Tijuana dicen que se están acostumbrando al tiempo de cruce en la frontera que oscila entre los 30 y 90 minutos.

“Tardas en cruzar, pero creo que el costo de la casa vale la hora que hago en el tráfico porque vivimos en una casa grande y no en un departamentito en San Diego”, dijo Sotomayor.