Bloomberg Businessweek

La salud mental vacía las oficinas

Las licencias por ansiedad y depresión aumentan, mientras las empresas lidian con más ausencias y mayores costos.

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(Suvi Suitiala)

Kendall McGill necesitaba tomarse un tiempo fuera del trabajo para cuidar su salud mental. La gerente de proyectos de 32 años, residente de Baltimore, no tenía una buena relación con su jefe directo y asegura que recientemente le habían asignado la carga de trabajo de dos personas. Antes de cada reunión individual con su supervisor, McGill se sentaba frente a una ventana y respiraba profundamente para calmar la ansiedad. “Simplemente empecé a sentirme terrible”, dice. “Ya estaba en terapia y hablaba del tema de vez en cuando con mi terapeuta. Y pensé: ‘No voy a regresar a trabajar’”.

Así que, la primavera pasada, McGill tomó una licencia de seis semanas. Gracias a una certificación emitida por su terapeuta, pudo acceder a una licencia protegida por la ley mediante la Family and Medical Leave Act (FMLA). El permiso no fue remunerado, pero un seguro de incapacidad temporal reemplazó 70 por ciento de sus ingresos. Aprovechó ese tiempo para no hacer “nada”: pasaba horas sentada en el porche de su casa, coloreando y jugando con su hijo. “Fue el reinicio que necesitaba”, afirma McGill, subrayando que tomó la licencia porque sufría ansiedad, no porque fuera perezosa. “Siento que recuperé mi estado normal”. Con el estrés laboral bajo control, pudo permanecer un año más en ese puesto antes de cambiar de empleo.

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(Greg Kahn)

Aunque desde hace tiempo las empresas conceden ausencias prolongadas para que los trabajadores reciban tratamiento por trastornos alimentarios, abuso de sustancias o pensamientos suicidas, cada vez más personas solicitan permisos también por depresión y ansiedad. Alrededor de 67 por ciento de los empleadores en Estados Unidos reportó un aumento en las licencias y solicitudes de ajustes relacionados con la salud mental durante el último año, según una encuesta publicada en mayo por los especialistas en derecho laboral Littler Mendelson. Entre las grandes empresas, la cifra asciende a 74 por ciento. Como resultado, el número de ausencias en los centros de trabajo estadounidenses se está “disparando”, afirma Jeff Nowak, abogado laboral de Littler. “Las licencias se han mantenido constantemente elevadas desde el fin de la pandemia de Covid. Se trata de un cambio sostenido, no de una disrupción temporal”.

Para quienes enfrentan problemas de salud mental, una licencia de hasta 12 semanas bajo la FMLA puede representar un salvavidas. Los trabajadores aseguran que la posibilidad de tomarse ese tiempo les ha permitido evitar el agotamiento extremo o algo peor. “Puedo decir que el 100% de las personas que he atendido tomaron una licencia porque realmente la necesitaban”, afirma Bibhiam McKinney, terapeuta cognitivo-conductual de 32 años en Washington, DC. Ha firmado certificaciones para que seis de sus 37 pacientes accedan a la FMLA y dice que, con frecuencia, es ella quien les sugiere hacerlo.

Promulgada en 1993, la FMLA busca ayudar a los empleados a equilibrar sus responsabilidades laborales con necesidades médicas, como el nacimiento de un hijo o el cuidado de un familiar directo. Ahora, las empresas afirman que la creciente tendencia de utilizarla por motivos de salud mental está ejerciendo presión sobre sus recursos. En una de cada seis organizaciones, el número de trabajadores que tomó una licencia por salud mental aumentó 25 por ciento o más durante el último año, de acuerdo con una encuesta de 2026 realizada entre directivos de recursos humanos por Spring Health, empresa que ofrece beneficios de salud mental a grandes corporativos. Para hacer frente a esas ausencias, las compañías suelen contratar reemplazos temporales o redistribuir la carga de trabajo. A diferencia de quienes esperan un hijo, los trabajadores con problemas de salud mental rara vez notifican a sus jefes con mucha anticipación antes de ausentarse durante semanas o incluso meses.

“En conjunto, las personas son hoy más conscientes de cuándo están atravesando dificultades y necesitan tomarse esa licencia”, señala Erin Clifford, consultora en bienestar corporativo y directora general del despacho de lesiones personales Clifford Law Offices, con sede en Chicago. Aun así, agrega, “es importante reconocer que, si alguien termina tomando una licencia, hay trabajo que deja de hacerse”.

Es difícil cuantificar ese impacto, pero un informe de 2022 del Gallup Panel sobre salud mental en el trabajo estima que el costo de un día laboral perdido asciende a unos 340 dólares por trabajador de tiempo completo. Según Gallup, eso representa 47 mil 600 millones de dólares anuales en productividad perdida en Estados Unidos. “Los empleados se sienten más cómodos dando un paso al frente, y eso es algo positivo”, dice Nowak, “pero también puede llegar a ser paralizante para los empleadores”.

Una de las principales razones por las que las licencias por salud mental van en aumento es que muchas empresas promovieron durante la pandemia los principios del bienestar y el autocuidado. Las compañías ampliaron los programas de asistencia al empleado, que conectan al personal con consejeros, e incrementaron la cobertura de sus planes de salud para ayudar a los trabajadores a enfrentar la pandemia de Covid-19. Los anuncios que promovían esos cambios hicieron que los empleados conocieran mejor los beneficios disponibles y contribuyeron a reducir el estigma asociado a utilizarlos. La ampliación de las licencias pagadas, los beneficios de salud mental y la flexibilidad laboral durante la escasez de mano de obra provocada por la pandemia también ayudó a las empresas a retener talento.

Hoy, sin embargo, la dinámica laboral ha cambiado. Muchas empresas están reevaluando esas políticas ampliadas mientras la demanda de trabajadores se desacelera, pero el uso de los beneficios sigue creciendo. Las organizaciones operan con estructuras más ajustadas y exigen mayor productividad con menos personal, por lo que cualquier ausencia tiene un impacto más visible. Con tasas de interés elevadas, una inflación persistente e incertidumbre geopolítica constante, los empleadores comienzan a replantear algunas de las prestaciones más generosas que ofrecían.

“Una de cada tres conversaciones que estoy teniendo actualmente con nuestros clientes gira en torno a sus políticas de licencias y los retos que están enfrentando”, dice Sean Bell, vicepresidente senior de Spring Health. En un seminario web que la empresa organizó para sus clientes en mayo, responsables de recursos humanos preguntaron cómo podían limitar las solicitudes de licencia. La legislación federal únicamente exige que los trabajadores presenten una certificación emitida por un profesional de la salud para solicitar la FMLA, un documento que algunos servicios de telemedicina anuncian que pueden proporcionar en menos de 24 horas por tarifas desde 49 dólares.

Eso ha llevado a algunas empresas a preocuparse por la posibilidad de que un pequeño grupo de empleados esté abusando de este recurso. En TikTok, algunos trabajadores y asesores de carrera promueven las licencias como una estrategia para buscar un nuevo empleo. “Tómate una semana para descomprimirte y, mientras estés con esa FMLA, vas a empezar a postularte a vacantes como si fuera tu trabajo de tiempo completo”, dice en un video Madelyn Rovellada, exreclutadora del sector tecnológico convertida en consultora. Esa práctica no es ilegal —los trabajadores pueden utilizar su licencia aprobada como deseen—, pero implica que quienes solicitan legítimamente una licencia por salud mental corren el riesgo de enfrentar un juicio adicional.

Expertos como Nowak y Bell no creen que utilizar la FMLA para buscar empleo sea la norma, pero los trabajadores afirman que todavía existe un estigma en torno a tomar una licencia. Dos empleados que hablaron con Bloomberg Businessweek, pero pidieron permanecer en el anonimato debido a litigios en curso, relataron que fueron despedidos poco después de regresar de una licencia por salud mental, lo que consideran una represalia; ambos demandan una indemnización por daños. La legislación federal prohíbe despedir a un trabajador por solicitar o utilizar una licencia bajo la FMLA, pero no impide que una empresa rescinda la relación laboral por motivos específicos y debidamente documentados mientras el empleado está ausente o después de su regreso.

Una de las soluciones para contener el crecimiento de las solicitudes de licencia consiste en reforzar otros recursos de salud mental que permitan atender los problemas antes de que deriven en ausencias prolongadas. Alrededor de un tercio de los empleadores en Estados Unidos ha ampliado sus programas de asistencia al empleado para incluir terapia por mensajes de texto y terapia cognitivo-conductual en línea, según una encuesta de la consultora de beneficios Mercer. Otro tercio ofrecerá servicios presenciales de consejería psicológica en sus centros de trabajo hacia 2027, encontró el estudio.

La firma de representación de talento Creative Artists Agency ha ofrecido desde hace tiempo a sus agentes un programa gratuito de consejería virtual y beneficios de terapia conductual para ayudarlos a enfrentar las exigencias de gestionar las carreras de celebridades. Sin embargo, durante el último año, el personal comenzó a solicitar con mayor frecuencia licencias de ausencia de varios meses. “Cada vez son más, aunque no puedo señalar con precisión por qué”, dice Liz Alvidrez, responsable de beneficios de la agencia, con sede en California; considera que la presión derivada de los mortales incendios ocurridos el año pasado en Los Ángeles probablemente influyó. Por ello, el grupo de representación deportiva y de entretenimiento incorporó recientemente nuevos beneficios, entre ellos acceso a la aplicación de meditación Calm y al servicio de apoyo en duelo Empathy, que ofrece acompañamiento emocional, planificación funeraria y servicios para la liquidación patrimonial tras la pérdida de un ser querido. Según Alvidrez, estas nuevas prestaciones han ayudado a evitar que el aumento de las licencias altere las operaciones de la empresa: “Se trata simplemente de ofrecer opciones”.

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