¿Te silba el pecho, sientes presión al respirar o tienes ataques de tos durante la noche? No es la edad, es asma, una enfermedad crónica y sin cura. Este padecimiento convierte una función básica del cuerpo en una lucha constante por el aire, con síntomas que van desde tos nocturna hasta crisis que ponen en riesgo la vida.
Sin embargo, es posible mantener el asma bajo control con el tratamiento adecuado y al consultas con un especialista.
Si tienes asma o conoces a una persona con este padecimiento, es fundamental entender qué ocurre en el cuerpo, cuáles son sus síntomas y cómo actuar ante una crisis que marca la diferencia para llevar una vida prácticamente normal y evitar complicaciones.
Esta enfermedad está completamente ligada al aparato respiratorio, el cual, como recordarás de tus clases de primaria, está compuesto por fosas nasales, faringe, laringe, tráquea y los pulmones.

La tráquea se divide en bronquios y bronquiolos, conductos cada vez más pequeños que terminan en los alvéolos; aquí ocurre el intercambio de gases: el oxígeno entra al cuerpo, pasa a la sangre y llega a los tejidos, mientras que el dióxido de carbono sigue el camino inverso para ser expulsado al exhalar.
Estos son los síntomas de una persona que padece asma
¿Recuerdas a Stevie Kenarban? Este personaje de la serie Malcom el de en medio padecía asma. Las crisis de esta enfermedad respiratoria ocurren cuando a una persona le cuesta trabajo respirar o no puede hacerlo.
De acuerdo con la Organización Mundial de la Salud (OMS), los síntomas más comunes son:
- Tos (sobre todo en la noche).
- Sibilancias al respirar.
- Dificultad para respirar.
- Opresión en el pecho.
Sin embargo, estos síntomas también son distintos para cada persona y cuando se agravan derivan en una crisis asmática.

Especialistas del Hospital Clinic de Barcelona explican a la agencia EFE que cuando una persona padece asma, la pared de los bronquios se inflama y se hace más gruesa.
Esto provoca una mayor producción de moco que es viscoso y difícil de eliminar. El músculo que rodea las paredes de los bronquios se contrae y reduce el espacio disponible para que el aire entre, lo que dificulta la respiración.
¿Cómo saber si es una crisis asmática?
Una crisis asmática ocurre cuando los síntomas mencionados, se intensifican. Estas se clasifican en:
- Leves: Permiten realizar actividades cotidianas.
- Moderadas: Dificultan hacer algunas actividades.
- Graves: Impiden hablar con normalidad; en casos extremos, los labios se ponen de color azul e incluso se pierde el conocimiento.

Ante una crisis grave, es fundamental acudir de inmediato a urgencias para recibir atención médica de manera oportuna.
Al ser una enfermedad incurable, es importante encontrar un tratamiento que ayude a una persona asmática a hacer su vida de la manera más normal posible. En los casos más comunes es indispensable cumplir al pie de la letra con las indicaciones de los especialistas.
¿Qué tratamientos existen para las personas con asma?
Tras recibir el diagnóstico de asma, lo principal es no entrar en pánico sino considerar cuáles son los mejores tratamientos para la enfermedad.
En la mayoría de casos se administran medicamentos mediante inhaladores, por lo que es importante usarlos correctamente para que la sustancia activa llegue a los pulmones.

Los tratamientos contra el asma se dividen en antiinflamatorios y broncodilatadores. Los primeros reducen la inflamación de los bronquios, estos son algunos de los más utilizados:
- Corticoides inhalados
- Antagonistas de los leucotrienos (vía oral)
Mientras que los broncodilatadores relajan los músculos de los bronquios para facilitar el paso del aire. Las alternativas son las siguientes:
- De acción corta: alivian rápidamente los síntomas (medicación de rescate)
- De acción prolongada: se usan de forma continua.
También existen broncodilatadores anticolinérgicos, administrados por inhalación. En estos casos, los inhaladores son de cartuchos presurizados e inhaladores de polvo seco.
La elección de cada uno dependerá del paciente, sus características y el tipo de tratamiento recetado por el médico especialista.
Recomendaciones para pacientes con asma
Las personas con asma deben identificar y evitar los factores que pueden desencadenar crisis, como:
- Polen
- Ácaros del polvo
- Caspa de animales
- Humo de tabaco
- Contaminación del aire
- Productos químicos
- Enfermedades respiratorias.
También es posible preguntar al médico qué tipo de actividad física recomienda según el caso de cada persona.
Aunque se trata de una enfermedad crónica, los especialistas coinciden en que, con el tratamiento adecuado, es posible controlar los síntomas del asma, prevenir crisis y mantener una buena función pulmonar.







