Mundo

De lavar baños a ser ‘zar del cripto’ y alinear a Pakistán con Trump: La historia de Bilal Bin Saqib

Bilal Bin Saqib es responsable de la apertura de Pakistán a las criptomonedas, y es el responsable de alianzas con Trump y el fundador de Binance.

alt default
Bilal Bin Saqib tiene cargos clave en el Gobierno de Pakistán. (Shutterstock / IG: @Bilal Bin Saqib MBE)

“Soy el artista, no el científico”, con esa ‘arrogancia’ es como se define Bilal Bin Saqib, el zar de las criptomonedas que llevó a Pakistán de ser un país conservador en cuanto a los activos virtuales, a uno de los principales promotores del Bitcoin y plataformas como World Liberty Financial, de Donald Trump.

Bilal Bin Saqib, de 35 años, pagó sus estudios lavando baños y ahora ocupa un puesto de ‘estratega’ de la recuperación económica de Pakistán a través de las criptomonedas, todo esto sin experiencia en comercio.

Actualmente, es un funcionario con cuatro cargos clave en el desarrollo económico de Pakistán:

  • Asesor principal del ministro de finanzas en materia de criptomonedas.
  • Director ejecutivo del Consejo de Criptomonedas de Pakistán.
  • Asistente especial del primer ministro en blockchain y criptomonedas.
  • Presidente de la Autoridad Reguladora de Activos Virtuales de Pakistán.
alt default
Bilal Bin Saqib ha formado parte de las delegaciones de Pakistán en la ONU y la Casa Blanca. (LinkedIn: Bilal Bin Saqib)

Llegó sin saco a EU y terminó negociando aranceles: El ascenso de Bilal Bin Saqib

Originario de Lahore, la segunda ciudad más poblada de Pakistán, Bilal Bin Saqib contó que su interés en las criptomonedas comenzó durante la histórica racha alcista del Bitcoin en 2017 cuando se disparó hasta los 19 mil dólares.


Estudió la carrera de Negocios en la Universidad Queen Mary de Londres, en Reino Unido, y despúes obtuvo un máster en Innovación Social y Emprendimiento en la London School of Economics.

La primera parte de su carrera profesional estuvo orientada a la creación de fundaciones para apoyar a personas vulnerables, como Tayaba, con la que ayudó a mujeres pobres a acceder a agua potable, y One Million Meals, con la sirvió comidas gratuitas al personal de salud durante la pandemia de COVID.

Fue justo durante la emergencia mundial por el COVID que su vida dio un ‘volantazo’ cuando entró al mundo de las criptomonedas como asesor de impacto y crecimiento en Busha, una de las mayores empresas de intercambio de bitcoin y otros activos en África.

Ese fue su primer paso en el sector; sin embargo, reconoció que tuvo dificultades para hacerse de un espacio. “En el mundo de las criptomonedas, el fracaso es el mejor maestro (...) No existe una escuela formal para esto. Se aprende practicando y cometiendo errores”.

Bin Saqib se volvió una de las principales figuras de las criptomonedas en su país, y comenzó a trabajar formalmente con el gobierno en marzo de 2025.

La primera ‘prueba de fuego’ para Bin Saqib ocurrió dos meses después, cuando lideró una presentación en Las Vegas ante el vicepresidente de Estados Unidos, J.D. Vance, y los hijos de Donald Trump.

En junio del año pasado, un funcionario del Gobierno de Pakistán lo llamó y le dijo: “Vas a Washington. Haz la maleta rápido”, como señal de que sería incorporado a la delegación de Pakistán que iba a ir a EU a negociar acuerdos comerciales.

A pesar de no tener experiencia en aranceles, desconocer la agenda y no tener traje para las reuniones, Saqib aprovechó la oportunidad sin dudarlo. Nada más aterrizar en Washington se apresuró a comprarse un saco. A la mañana siguiente, sentado frente a funcionarios comerciales estadounidenses, habló sobre activos digitales y corredores comerciales. Para cuando abandonó Washington, había contribuido a redactar el marco de un acuerdo comercial.

Ese acuerdo fue uno de los varios beneficios que Pakistán recibió de la administración de Donald Trump: Redujo los aranceles sobre los productos pakistaníes al 19 por ciento, una cifra mucho menor que la de muchos países asiáticos y muy inferior a las tarifas de EU para productos indios, que llegaron a alcanzar el 50 por ciento.

Su influencia fue más allá de las criptomonedas, y ahora está detrás de los planes para digitalizar la economía de Pakistán, tokenizar los minerales de tierras raras del país, valorados en billones de dólares, y llegar a la tercera población más grande del mundo sin acceso a servicios bancarios, ofreciéndoles servicios como monederos digitales y criptomonedas estables.

De Bukele a Trump: Las alianzas de Bilal Bin Saqib

Ante la volatilidad de las criptomonedas por la guerra entre EU e Irán, Bilal Bin Saqib no perdió el tiempo y consiguió alianzas estratéticas con Donald Trump, ya que la apertura a las criptomonedas mejoró la relación del mandatario con Asim Munir, líder de Pakistán.

Otra alianza clave es la tiene con Changpeng Zhao, fundador de Binance, a quien convenció de unirse como asesor estratégico del Consejo de Criptomonedas de Pakistán tras ser indultado por Donald Trump.

También tiene relaciones con con personalidades como la gestora de fondos Cathie Wood; el multimillonario Michael Saylor, y Nayib Bukele, presidente de El Salvador, quien legalizó el bitcoin en 2021 y creó un Fondo Estratégico de Reserva de ese activo.

alt default
Bilal Bin Saqib con Tim Cook, SEO de Apple. (LinkedIn: Bilal Bin Saqib)

¿Cómo las criptomonedas revolucionaron la economía de Pakistán?

Hasta hace dos años, Pakistán no quería tener nada que ver con las criptomonedas. Los reguladores del país habían mantenido a la industria a distancia durante una década, alegando preocupaciones por el fraude, los esquemas Ponzi y los riesgos de lavado de dinero.

Pero en 2024, la situación cambió. La recuperación económica coincidió con la admisión de que las criptomonedas podían ser una valiosa baza en la diplomacia internacional.

Pakistán se apresuró a aprobar una ley que regulaba los activos virtuales, a establecer un organismo regulador específico y a invitar a las plataformas de intercambio globales a solicitar licencias. También propuso una reserva nacional de criptomonedas y destinó 2 mil megavatios —aproximadamente el 5 por ciento de su red eléctrica— a la minería de criptomonedas.

Como parte de ese impulso, se necesitaba a alguien que supervisara todo, y ahí es donde entró Saqib. Para este ‘crypto bro’, la clave está en desarrollar las habilidades tecnológicas de las generaciones más jóvenes de Pakistán para que puedan impulsar la economía y evitar tener que recurrir al FMI cada pocos años en busca de financiación. Se muestra optimista y cree que el país avanza en la dirección correcta a pesar de la incertidumbre global.

Con información de Bloomberg.

También lee:

whastapp