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Lego quiere ser el nuevo amigo del ambiente: planea inversión para reducir exceso de plástico

Los dueños están dispuestos a trasladar una mayor parte de su riqueza a empresas que descubran cómo reducir el excedente de plástico de manera respetuosa con el medio ambiente.

Los propietarios multimillonarios de Lego están dispuestos a trasladar una mayor parte de su riqueza a empresas que descubran cómo reducir el excedente de plástico de manera respetuosa con el medio ambiente.

Kirkbi, que supervisa alrededor de 20 mil millones de dólares en activos en nombre de la familia detrás del fabricante de juguetes Lego, está este año buscando invertir en al menos un nuevo proyecto de plástico. Eso después de probar el mercado por primera vez en 2020, con la compra de una participación en Quantafuel, una empresa noruega que transforma el plástico viejo en energía.

En una entrevista, el director de inversiones Thomas Lau Schleicher destacó los residuos plásticos como un área de enfoque clave para el fondo. Sin embargo, mencionó que también está analizando ideas como “nueva tecnología para producir alternativas al plástico”.


Kirkbi es presidido por Kjeld Kirk Kristiansen, nieto del fundador de Lego y uno de los hombres más ricos de Dinamarca con una fortuna de 7 mil 300 millones de dólares, según el Índice de multimillonarios de Bloomberg. En los últimos años, ha entregado más control de Kirkbi a sus tres hijos, Agnete Kirk Thinggaard, Sofie Kirk Kristiansen y Thomas Kirk Kristiansen, quienes tienen una fortuna personal de alrededor de 7 mil 100 millones de dólares cada uno.

El fondo familiar Lego está subrayando su compromiso de luchar contra los residuos plásticos con la creación de una nueva cartera para este tipo de inversiones, denominada Circular Plastic.

Schleicher dice que no hay conexión entre las inversiones de Kirkbi en el área y el uso de plástico que hace Lego en su producción. La compañía, que fabrica casi 100 mil toneladas de ladrillos de plástico cada año, está intentando desarrollar un producto utilizando materiales renovables de origen vegetal, como la caña de azúcar.

La inversión de Kirkbi en Quantafuel ya ha dado sus frutos, y el valor de su participación casi se ha duplicado desde su inversión de junio de aproximadamente 26 millones de dólares. Schleicher dijo que Kirkbi está abierto a apoyar a Quantafuel en caso de que necesite recaudar nuevo capital.

El fondo también buscará invertir más en energía solar y eólica, lo que se suma a los mil 300 millones de dólares que ya ha dedicado al área. Pero los precios se han disparado a medida que se acumulan más inversionistas, dijo Schleicher.

Por lo tanto, Kirkbi está estudiando la posibilidad de realizar inversiones potenciales en la cadena de valor, como lo hizo con Adapture Renewables, que desarrolla, construye y posee parques de células solares.

“Frecuentemente nos resulta difícil entrar en las subastas en las que este tipo de granjas se venden a precios muy altos”, dijo el CIO. “En ese momento, una gran cantidad de capital está fluyendo hacia ese mundo“.