La palabra publicitaria del segundo informe de gobierno de Samuel García es “imparable”, haciendo alusión a cómo es que existen diversos indicadores que tienen un crecimiento inusitado.
Sin embargo, este informe no se presentó ante los representantes del poder legislativo, mucho menos se hará frente a la ciudadanía –incluso cuando se presume el aumento de supuestos espacios de participación.
Uno de los ejercicios mucho más potentes frente a la cerrazón del poder ejecutivo en torno a abrir diálogo sobre el rumbo de su gobierno es la realización de contrainformes ciudadanos.
En ellos, se reelaboran los indicadores dándoles justa dimensión desde la perspectiva de cómo lo viven las personas día a día, y ya no en cómo lo vive la élite política que elaboró el informe y fuera de todo maquillaje publicitario.
En este sentido, frente a lo “imparable”, la ciudadanía presenta lo que en realidad vive y señala, en este caso, “lo que debió haber parado”. Por ejemplo, en el rumbo de la movilidad indican que hay más de 1,000 nuevos camiones ecológicos.
Sin embargo, a dos años de gobierno podemos encontrar que el transporte público sigue siendo altamente deficiente, con buses atiborrados en horas pico y con un costo altísimo para el servicio que se ofrece.
Otro gran rubro de la campaña es la construcción del acueducto de El Cuchillo II, el cual, según señalan, dará un respiro al área metropolitana de Monterrey para tener agua en el corto plazo. Sin embargo, aunque anunciaron la inauguración, los cortes en las colonias continuaron.
La gente tuvo que seguir saliendo a cerrar calles para protestar ante la situación inhumana a la que las autoridades han sido siempre omisas e indolentes. Recordemos que el agua es un derecho humano y se tiene que garantizar, no solamente tandear de vez en cuando.
Lo que no debe pasar de lado es el área de seguridad, el gobierno anuncia una “nueva fuerza civil”. Es una afrenta que presuman cualquier cosa sobre esta área, en realidad, lo que nos deben es una disculpa pública.
Han sido tan incapaces de comprender y detener el aumento de la violencia que han expuesto sus mismas fuerzas policiacas y han dejado a la ciudadanía cada vez más vulnerable. Lo que debió haber parado es la violencia, pero en efecto, la mantienen imparable.
La cereza del pastel del informe de gobierno es la cantidad de inversión que han logrado atraer al estado, quedando a la cabeza la corporación Tesla. En esta, no solamente se le darán beneficios fiscales –en todos los ámbitos de gobierno–, es decir, que no pagarán impuestos, sino que se le ha impuesto al “libre y soberano” Estado de Nuevo León que construya una serie de infraestructuras para que la empresa “realmente” pueda instalarse en Santa Catarina.
Es decir que Musk, uno de los hombres más ricos del mundo, está exigiéndole a Samuel García que use el presupuesto de su gobierno –que todos pagamos mediante nuestros impuestos, ya que a nosotros sí nos cobran– para ponerle al terreno agua, luz, caminos y, además, haga el trabajo de contratar a los empleados de la planta. Es un sinsentido total que se use la soberanía del Estado para transferirle dinero a un sujeto que ya es extremadamente rico.
Finalmente, toda esta inversión extranjera trae consigo no solamente una serie de impactos ambientales negativos para el área metropolitana de Monterrey, sino también un proceso de especulación inmobiliaria que no solo hace que aumente el precio de la tierra y de las viviendas, sino que, paralelamente, constatamos que el delito de despojo de terrenos ha ido al alza.
Nuevo León brilla a nivel nacional por ser uno de los lugares donde más se denuncia este delito. Este crecimiento económico es culpable de la especulación y del acaparamiento de tierras. Esto es lo que debió haber parado y, sin embargo, sigue imparable.
Lamentablemente, toda esta serie de fenómenos no son exclusivos de Nuevo León, están en todo el país y a todos los niveles, por lo que es preciso tener los ojos bien abiertos. Recientemente, al municipio de General Cepeda, en el vecino estado de Coahuila, se le dio el nombramiento de Pueblo Mágico y la lógica de lucro se activó inmediatamente.
Hoy en día, las familias que vivían en el centro histórico están siendo despojadas de sus casas; lo peor es cuando este delito está perpetrado por el mismo presidente municipal Pablo Salas y su familia. Ya existen denuncias al respecto y ahí la gente está levantando la voz y protestando en la plaza pública. ¿Y en Nuevo León para cuándo?
El autor es doctor en Economía Política del Desarrollo, investigador nacional (CONAHCYT) y profesor del Departamento de Ciencias Sociales de la Universidad de Monterrey.




