¿Le diste tu firma a alguien o sólo te registraste? ¿Sabes que la consulta ciudadana es el 3 septiembre? Es que Y tiene más tiempo trabajando esta oportunidad, pero Z tiene más currículum, sin embargo X le cae mejor a la gente. ¿Por qué no apoyan a tal y se van como borregos detrás de cual? ¿Qué gane cualquiera sin propuestas de gobierno?
Ya hay un debate público, electoral y ciudadano. No lo provocó una persona, sino una cadena de voluntades, convergencias y coincidencias. La sociedad está madurando cívicamente y el movimiento, fortaleciéndose. El reto sigue siendo la unidad.
El entusiasmo de noviembre 2023 sigue multiplicándose a través de redes de confianza. Se ha conseguido de defender al INE y también al TEPJF, tumbar el Plan A y el Plan B, apoyar a la Suprema Corte de Justicia, presionar para la funcionalidad del INAI. Ahora ya hay una movilización para crear una candidatura a la presidencia de México legítima y competitiva.
No fue una organización la que logró esto, fueron seis. Generaron confianza a través de un liderazgo estadista, discreto y con mira puesta en el futuro: instituciones sólidas y Estado de Derecho fuerte.
Así, la ciudadanía organizada creó las condiciones para el Frente Amplio por México (FAM). No los partidos políticos, no Xóchitl, ni Santiago, ni Enrique, ni Beatriz. Quien llegue a la coordinación y también quienes pierdan, no pueden perder de vista que el FAM no es un asunto personal, es una movilización social para un cambio estructural. Y así deben honrarlo.
La unidad es un equilibrio frágil que las prácticas tradicionales fácilmente pueden quebrar. Habrá intentonas de juego sucio, ni lo dude, las instituciones partidistas se han fortalecido a través de la contienda rabiosa por el poder y dentro de los límites – a veces difusos – de la legalidad.
Hoy todos van con tiento, partidos, personas y autoridades electorales. Aunque tienen la experiencia y conocen el proceso, van despacio reconociendo los terrenos de agenda ciudadana que los traslada a una situación insospechada y alegal.
El TEPJF y el INE están en la creación de criterios elementales para que esta alegalidad se pueda encauzar sin ser proceso electoral extemporáneo. Ya le llamaron proceso político al fenómeno de elección de candidaturas presidenciales tanto de MORENA como del FAM, ya se habla de coordinaciones o liderazgos para ambos procesos, ni candidaturas, ni aspirantes.
Así, frente a las instituciones electorales hay una ciudadanía organizada trastocando la agenda electoral y exigiendo acciones. No tiene experiencia en la complejidad jurídica ni en la electoral, ni en la gestión, ni en protocolos, calendarios o implicaciones. Aun así, les tiene trabajando en esta agenda insospechada.
La fuerza está en la unión de la ciudadanía, la confianza que han generado las organizaciones de la sociedad civil y la disuasión de los protagonismos. Hay que seguirle, estamos a un mes del arranque -ahora sí oficial- del proceso electoral 2023-2024.




