Hace unos días, asistí al Senado de la República, donde impartí una conferencia como parte del foro denominado “México y su Incrucijada Energética”.
Durante la conferencia, tuve la oportunidad de hablar sobre los proyectos de Hidrógeno Verde actualmente en desarrollo en México, y también comenté sobre el concepto PowerToX, el cual significa convertir energía limpia en otros vectores energéticos, como por ejemplo, metanol o amoniaco, como alternativa para el desarrollo energético de México.
Durante el Foro, tuve el honor de compartir el micrófono con referentes del sector energético de México como, Francisco Barnés, exrector de la UNAM, y Rosanety Barrios, cofundadora de la Asociación Voz Experta, quienes hablaron sobre hidrocarburos y electricidad respectivamente.
El diagnóstico fue claro en el sentido de que efectivamente México está viviendo una encrucijada, y es necesario diversificar la matriz para afrontar con eficacia el crecimiento de la demanda energética y mejorar las condiciones de competitividad dentro del T-MEC 2.0.
El tema es complicado en México, ya que cerca del 70% de la electricidad que se genera es con gas natural, el cual en su mayoría es importado principalmente de Estados Unidos, lo que nos deja en un estado de exposición en cuanto a nuestra seguridad energética.
De igual forma, hay que desarrollar estrategias y acciones para la descarbonización industrial y disminuir o mitigar la huella de carbono, tanto de las empresas privadas como de Pemex y CFE.
Creo que algo que hay que poner en la discusión pública es el tema de la energía nuclear, y para ello citaré el caso de Francia.
En 1972, Francia generaba electricidad con gas natural y también con energía nuclear, casi en la misma proporción ambas tecnologías.
En 1973, después de la crisis del petróleo, Francia instrumentó el Plan Messmer, impulsado por el presidente Pierre Messmer, el cual los llevó a construir 50 reactores nucleares en tan solo 15 años.
Actualmente, Francia tiene 57 reactores operativos en 18 centrales nucleares, las cuales aportan cerca del 70% de su matriz eléctrica, para satisfacer la demanda en un país de 70 millones de habitantes.
Cerca del 30% restante es generado con energía renovable.
¿Y cómo está México en relación a la energía nuclear?
México inició la generación nuclear comercial en 1989 y actualmente tiene 2 reactores en operación, con una capacidad de generación de 820 MW cada uno; estos reactores aportan cerca del 3% de la matriz de generación total del país.
¿Por qué México se quedó atrás en generación nuclear comparado con otros países? Probablemente se debió a los altos costos de inversión inicial y a decisiones políticas y ambientales; también pudo influir la firma del Tratado de Tlatelolco en 1967, en el cual México renunció al desarrollo de armamento nuclear.
Otro punto fue la dependencia de tecnología extranjera para el desarrollo de la industria nuclear nacional.
Desde luego, este tema no es de una administración en particular, se trata de una política de Estado que ha sido la de no desarrollar más energía nuclear en México.
También pudieron haber influido los accidentes en las centrales nucleares de Fukushima en Japón, y de Chernobyl, en la entonces URSS.
Sin embargo, creo que derivado de las circunstancias actuales ahora sí se debería evaluar el tema de una manera más objetiva.
Incluso considerar el desarrollo de energía nuclear utilizando reactores modulares pequeños (SMR por sus siglas en inglés); de hecho, en Estados Unidos recientemente la empresa Elementl Power dio a conocer la construcción de una central nuclear de 1.5 GW en Ohio que incluye la instalación de este tipo de reactores modulares.
Estos reactores generan hasta 300 MW de electricidad por unidad y son una fracción del tamaño de una central nuclear tradicional (una tercera parte o menos).
Por su tamaño, pueden instalarse en lugares donde las grandes centrales no son viables, por ejemplo, áreas remotas o no interconectadas al sistema eléctrico nacional.
La inversión inicial es menor que la de una central tradicional y se pueden instalar por módulos añadiendo más de acuerdo al incremento de la demanda.
De igual forma estos módulos operan generando energía baja en carbono, contribuyendo a la transición energética.
Por cierto, también se puede producir hidrógeno limpio con energía nuclear y se le conoce como hidrógeno rosa.