La Cámara de la Industria de la Transformación (Caintra) externó su preocupación por la debilidad del sector manufacturero del país que recientemente se estanca por los retos internos y externos que enfrenta.
“En este escenario, la industria de Nuevo León ha sido la excepción, al seguir con resultados positivos, aunque con un menor ritmo de crecimiento”, destacó.
Agregó que a nivel nacional, las cifras de la manufactura del primer trimestre del año muestran que este sector prácticamente se mantuvo sin cambios con respecto al cierre de 2022, al presentar una contracción del -0.1 por ciento.
“Esta situación es resultado de una desaceleración, e incluso contracción en algunos meses, de las exportaciones manufactureras. De hecho, las exportaciones de enero a abril de 2023 crecieron un 6.2 por ciento, cuando en 2022 lo hacían en un 15.8 por ciento”, indicó.
Comentó que la debilidad de la manufactura nacional podría extenderse ante la fragilidad de la manufactura de Estados Unidos, que ha mostrado una caída de -1.6 por ciento respecto a 2022.
Además de esto, la alta inflación y tasas de interés han impactado la inversión privada en el vecino del norte, la cual se contrajo 12 por ciento en el primer trimestre del 2023, donde bienes industriales de México se verían afectados.
Recalcó que se espera que, a partir de este segundo trimestre, aquel país enfrente una contracción en su PIB.
“A nivel nacional aún hay optimismo entre los industriales ante la llegada de nuevas inversiones; ya que, los indicadores de opinión empresarial, como el índice de pedidos del sector manufacturero, se han mantenido por encima del umbral de expansión de los 50 puntos”, comentó.
Destacó que en contraste a este desempeño nacional, la manufactura de Nuevo León ha mostrado mayor resistencia en comparación a la nacional, puesto que los principales indicadores de la industria continúan en expansión, tal y como lo muestra nuestra Encuesta de Expectativas Económicas y la generación récord de empleos en el Estado.
“Ante este panorama, hacemos un llamado a las autoridades a impulsar el sector manufacturero del país, principalmente a las Pymes industriales, lo que se lograría si continuamos aprovechando los beneficios del nearshoring e integramos a las Pyms en las cadenas de valor de las nuevas inversiones”.
Dijo que sin duda, algunos temores de debilidad para la industria nacional comienzan a ser palpables. Sin embargo, aún hay margen y tiempo para actuar y aminorar el golpe, brindando mayor fortaleza al mercado interno, reduciendo la complejidad administrativa actual para la operación de las empresas e impulsando un financiamiento competitivo al sector productivo.




