En el primer trimestre del año, Nuevo León ha registrado una tendencia positiva en la creación de nuevas empresas, a tal grado que en marzo alcanzó un nuevo máximo histórico en este rubro, al reportar ante el IMSS un total de 75 mil 415 empresas, 194 más que las registradas en febrero.
Las nuevas empresas son resultado de altas y reingresos al IMSS de mil 618 patrones, menos la baja de mil 424, indicó el organismo.
“El hecho de que tengamos más empresas ahora es de inicio positivo y refleja el buen ambiente de inversión que se tiene en el Estado, así como los esfuerzos por desregulación que se han llevado a cabo y la infraestructura y calidad de la mano de obra con la que cuenta Nuevo León”, señaló Jesús Rubió, investigador del Colegio de la Frontera Norte (Colef).
Detalló que durante los últimos años se han hecho muchos esfuerzos por disminuir el número de trámites y costos para iniciar una empresa en la entidad, aunque aún queda mucho que hacer al respecto a nivel municipal.
Del total de compañías en la entidad, 20 mil 895 son del segmento de servicio para empresas, 19 mil 939 comerciales, 12 mil 198 del giro de la construcción, 11 mil 27 del sector manufacturero, cinco mil 572 de comunicaciones y transportes, cuatro mil 277 de servicios comunales, entre otras.
Asimismo, 192 de estas empresas generan más de mil empleos, 284 entre 501 y mil plazas, 617 emplean entre 251 y 500 personas, tres mil 961 entre 51 a 250, 25 mil 111 ocupan entre seis a 50 empleados, 28 mil 556 firmas dan empleo a entre dos a cinco personas y 16 mil 694 solamente registran un empleo.
Otro aspecto en el que Nuevo León ha destacado es la creación de empleos permanentes, ya que en marzo registró un total de un millón 579 mil 27, lo que representó un nuevo récord, mientras que los eventuales fueron 162 mil 983.
“La recuperación del empleo refleja que las empresas han retomado sus actividades después del término de las restricciones por la pandemia. Se ha dado una recuperación en el consumo y con ello se comienzan a reabastecer los inventarios, previendo mayores ventas, lo que implica contratar más empleados.
“Las empresas comienzan a tener mayor confianza y su previsión de mayores ingresos les permite contratar más empleados permanentes. Sin embargo, algunos riesgos podrían afectar esta recuperación del empleo”, dijo Rubio.
Advirtió que entre los riesgos están que el incremento en las tasas de interés para contener la inflación por parte de la Reserva Federal de Estados Unidos y del Banco de México podría afectar el consumo y la inversión, inhibiendo la recuperación del PIB y el empleo.
“Hay que permanecer atentos a que los empleos permanentes que se creen sean bien pagados y con prestaciones, pues en los últimos años se ha agudizado la tendencia de una creación de empleos donde no se gana más de dos salarios mínimos”, indicó.
Un analista que pidió omitir su nombre dijo que, “el hecho que de los 45 mil 380 nuevos empleos que se han generado en el primer trimestre casi 36 mil sean permanentes significa que las empresas empiezan a registrar una recuperación económica sostenida”.




