A pesar de demostrar con documentos la procedencia lícita de una importación de combustible desde Estados Unidos, que a su vez se realizó a través de Valero Marketing and Supply de México, empresa con permiso vigente de importación, inspectores del Comisión Reguladora de Energía (CRE) tienen detenido arbitrariamente, desde hace más de un mes, un cargamento con 5.5 millones de litros de gasolina y diésel en Ciudad Juárez, Chihuahua.
El combustible es propiedad de Biocombustibles Internacionales, filial de Grupo Energéticos, con sede en Monterrey, empresa que ha sido afectada económicamente por esta arbitraria medida.
El 31 de agosto pasado, en una inspección extraordinaria realizada por Jorge Garduño Contreras y René Maximiliano Alcalá Villafuente, inspectores de la CRE, determinaron clausurar la instalación ferroviaria a donde llegó el cargamento de combustible a través de carrotanques ya que la instalación está en proceso de la entrega de la Manifestación de Impacto Ambiental que requiere la Agencia de Seguridad, Energía y Ambiente (ASEA).
“Lamentablemente, nosotros no contábamos en el momento con la Manifestación de Impacto Ambiental, la cual está en trámite y detenida por la pandemia, y por este motivo se nos clausuró la instalación, perjudicando a los terceros, en este caso, Biocombustibles Internacionales, que tenían en nuestra planta los carrotanques con combustible importado de manera legal”, censuró Santos Arteaga Rubio, gerente de la terminal Agroindustrial Liderlac, ubicada en Ciudad Juárez.
Agregó que a pesar de acreditar a los inspectores la legalidad de la procedencia del combustible, Garduño Contreras y Alcalá Villafuente omitieron en el acta de la inspección dicha documentación, impidiendo de esta forma el retiro del cargamento al colocar sellos de clausura.
Por lo anterior, desde hace más de un mes permanecen 54 carrotanques de tren repletos de combustible varados, con un valor superior a los 100 millones de pesos.
El representante de Biocombustibles Internacionales, Rubén Carrizales, estuvo en la visita y proporcionó a los inspectores de la ASEA y de la CRE todos los pedimentos de importación por parte de Valero, las facturas de la compra del combustible por parte de Biocombustibles Internacionales y toda la documentación que acredita el origen lícito y trazabilidad del producto. Sin embargo, los inspectores de la CRE lo omitieron en las actas.
Los inspectores realizaron la clausura aduciendo también que, al mantener el petrolífero en carrotanques y toda vez que no cuenta con la autorización para el almacenamiento de petrolíferos, resultaba procedente la medida.
Cabe aclarar que las actividades de trasvase no se encuentran definidas como actividades que requieran un permiso de la CRE.
Biocombustibles Internacionales promovió un amparo ante el Juzgado de Distrito en el Estado de Chihuahua, para solicitar la suspensión provisional de la medida cautelar, el cual fue negado.
En un comunicado, Valero Marketing dijo que cumple en este y todos los casos con todas las normas y requisitos para la importación del combustible al país, así como su posterior venta, y cuenta con toda la documentación correspondiente.




