Aunque Ángela Aguilar tiene raíces mexicanas y ama los tacos de bistec o un buen trompo de pastor, no le hace el feo a los tacos hechos en Estados Unidos, aunque se pregunta por qué los americanos están tan obsesionados con una versión ‘dura’ de uno de los antojitos más famosos que México le ha dado al mundo.
“Después de los palenques siempre me comía unos tacos de pastor o de bistec. Los tacos de México son otra cosa y para nada los puedes comparar, pero comes la cosa opuesta a los tacos que es con crema, queso y le echan no sé qué otras cosas, lo hacen duro. Hay unos de Doritos buenísimos que dije qué raro, pero está interesante”, explicó en el podcast Cheleando con las Estrellas.
La intérprete de 18 años creció cercana a su rancho en Zacatecas, por lo que sigue las costumbres mexicanas. Aunque aseguró que no podría ponerse una dieta porque sabe que la rompería, le agradece a su metabolismo dejarla comer lo que se le antoja, incluso si es en la madrugada como recientemente cuando terminó pidiendo una orden de una famosa cadena comercial.
“Llegamos de Los Ángeles directo y todo el mundo se fue a dormir, ¡nadie me llevó a cenar! Yo me dormí y cuando desperté con hambre, porque la panza me despertó, eran las dos y media de la mañana y lo único abierto era eso”.
Lo que Ángela Aguilar pide de comer en camerino
Contrario a lo que podría pensarse, la hija de Pepe Aguilar no abusa de los organizadores de los eventos y siempre pide lo mismo para ‘botanear’ mientras se encuentra en el camerino. Lo mismo pasa en un concierto que en una entrega de premios. La cantante confesó las siguientes peticiones:
- Agua caliente
- Limón
- Miel
- Pepinos
- Maruchan.
“Lo más chistoso es que los artistas entran a mi camerino y se burlan de mí, pero al final del día todos se comen una Maruchan”, agregó entre risas Ángela, quien disfruta de actividades como el yoga o la meditación.





