Luego de permanecer fuera de sus hogares durante cinco días a causa de los ataques armados de Los Ardillos registrados en comunidades indígenas del municipio de Chilapa, este jueves comenzó el retorno de 120 personas originarias de las localidades de Tula, Xicotlán y Coatzingo.
Las familias abandonaron sus hogares tras los hechos violentos ocurridos entre el 6 y el 11 de mayo, periodo en el que grupos armados realizaron agresiones con armas de fuego y drones, que dejó un saldo de seis personas muertas, siete lesionadas —entre ellas tres menores de edad—, además de viviendas y animales incendiados.
El gobierno estatal informó que el subsecretario de Gobierno, Francisco Rodríguez Cisneros, encabeza el operativo de acompañamiento y seguridad junto con elementos de la Guardia Nacional, Policía Estatal y Ejército Mexicano, con el objetivo de garantizar el regreso seguro de las familias a sus comunidades.
¿Qué acuerdos se alcanzaron en Chilapa, Guerrero?
Como parte de los acuerdos alcanzados entre autoridades federales y estatales, se instalarán bases de operaciones permanentes en las localidades afectadas para reforzar la vigilancia y brindar atención social a la población.
Rodríguez Cisneros aseguró que la presencia de las corporaciones de seguridad se mantendrá de forma permanente en la región de Chilapa, siguiendo las instrucciones de la gobernadora Evelyn Salgado Pineda para atender la situación de las familias afectadas.
Efectivos del Ejército Mexicano, Guardia Nacional y Policía Estatal realizan recorridos preventivos en las comunidades para brindar seguridad durante el retorno de los habitantes.
Cabe recordar que el pasado martes, autoridades federales y estatales anunciaron el despliegue de mil 290 elementos de fuerzas de seguridad en comunidades indígenas de Chilapa, tras la escalada de violencia registrada en esa zona de la Montaña baja de Guerrero.

¿Qué pasó en Chilapa?
La violencia en Chilapa y otras comunidades de la montaña de Guerrero generó en los últimos días denuncias de desplazamientos, bloqueos y comunidades aisladas, una crisis que el Gobierno mexicano atribuyó a una disputa entre los grupos criminales Los Ardillos y Los Tlacos.
En la región confluye la presencia de grupos delictivos con la de organizaciones sociales y guardias comunitarias, por lo que la presidenta Claudia Sheinbaum hizo un llamamiento al diálogo para avanzar en la pacificación.
El pasado martes, las autoridades informaron de que habían logrado entrar en Chilapa -un municipio de 120 mil habitantes- tras varios días de bloqueo, y dialogado con los pobladores, quienes manifestaron su decisión de permanecer en sus comunidades en lugar de trasladarse a un albergue.
Con información de EFE







