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El coronavirus ya cambió el modelo de negocios de la renta de oficinas

Contratos flexibles, armados a la medida y a las necesidades de tiempo y espacio de los clientes, son lo usual.

Este año los principales corredores de oficinas del país suman en conjunto 2.7 millones de metros cuadrados de espacios vacíos, además de que algunos de los antiguos ocupantes han recurrido al subarrendamiento de sus inmuebles, un fenómeno que creció ocho veces al cierre del tercer trimestre de este año, en comparación con el mismo periodo del 2019, antes de la pandemia del Covid-19.

“El mercado sigue en ajuste, es decir muchas empresas tienen compromisos contractuales que no vencieron y coincidieron con el momento de la pandemia, y tal vez se vencen en los siguientes dos o tres años. Ese tipo de empresas están subarrendando el espacio sobrante, porque ya están empezando a hacer su ajuste a este modelo híbrido”, explicó Federico Alcocer, Vice Chairman de Cushman & Wakefield.

En la actualidad, el subarrendamiento de oficinas pasó de cerca de 30 mil m2, previo a la emergencia, a más de 250 mil m2, mientras que la desocupación total de oficinas Clase A pasó de 1 millón de m2 en 2020 a más de 1.4 millones de m2.


Ahora, algunas de las desarrolladoras de oficinas y coworking ofrecen a sus inquilinos contratos flexibles, sin tiempo establecido y con posibilidades de acortar o ampliar los espacios.

“La mayoría de las empresas que hoy están contratando (espacio flexible) está en el mundo de la tecnología, empresas de hasta mil empleados, que a lo mejor tenían una oficina en la CDMX y empezaron a tener empleados distribuidos a nivel nacional y también por fuera del país”, refirió Gonzalo Aguero, CEO de Worknmates, plataforma de reconversión de oficinas.

La firma ayuda a empresas a transitar hacia espacios flexibles o híbridos en centros de IOS Offices, WeWork, Saach y Hemil, y poner en el mercado hasta el 50 o 60 por ciento de oficinas corporativas que las empresas dejaron de ocupar desde el año pasado por la pandemia.

Los principales dueños de oficinas en México, así como analistas de corretaje inmobiliario, estiman que la recuperación de la ocupación de edificios corporativos tradicionales ocurrirá hacia finales del próximo año e incluso, los más pesimistas, prevén que esto ocurrirá en el 2023.

Álvaro Rocafort, director regional de IWG, operador global de marcas de oficinas flexibles como Regus y Spaces, dijo a El Financiero que de agosto a septiembre de este año, el tráfico en sus espacios creció 30 por ciento comparado con meses anteriores, sin embargo, reconoció que aún no han recuperado los niveles de ocupación previos a la pandemia, por lo que consideró que la flexibilidad de los contratos será clave para alcanzarlos.

“Estamos en torno a un 20 o 25 por ciento de acercarnos a ocupaciones prepandemia, hay un camino muy importante por recorrer y creemos de aquí a final de año que si no lo logramos, dijo.

Destacó que los coworkings y oficinas flexibles serán las grandes ganadoras para atender la nueva demanda de empresas que migren de sus largos contratos de arrendamientos a esquemas hechos a la medida.

Pablo López Gallardo, director de Análisis e Información de la plataforma inmobiliaria Solili, detalló que en el tercer trimestre del año, la CDMX, que concentra el 80 por ciento del mercado nacional, tuvo una desaceleración en niveles de desocupación.

Sin embargo, advirtió que otro gran problema que enfrenta este mercado es la falta de nuevos edificios, que no iniciarán hasta que se recuperen los niveles de ocupación y demanda.

“Esperamos que sea hasta el 2022 cuando ya los proyectos empiecen a mover o empiecen a pasar de construcción a existentes, que sean terminadas, la mayoría de los proyectos de construcción estarán finiquitando para 2022 y 2023″, aseguró.