El presidente ultraliberal de Argentina Javier Milei perdió otra batalla en marzo en su cruzada contra la inflación en gran medida por el impacto del aumento de los combustibles como consecuencia del conflicto en Medio Oriente.
La medición oficial difundida el martes por el Instituto Nacional de Estadísticas y Censos (INDEC) registró que la inflación en Argentina en marzo tuvo un aumento del 3.4 por ciento en el costo de vida, el más alto en un año, y suma nueve meses consecutivos de aceleración desde julio de 2025.
En febrero, la inflación argentina había marcado 2.9 por ciento.
La inflación interanual se ubicó en 32.6 por ciento en el tercer mes del año y acumula 9.4 por ciento en 2026.
“El dato es malo. El dato no nos gusta ya que la inflación nos repugna”, expresó el presidente Milei en X tras conocerse la medición. “Sin embargo, hoy elementos duros que nos permiten explicar lo que ha pasado y especialmente esperar que a futuro la inflación retorne a su sendero decreciente”.
El dato oficial se conoció horas después que el Fondo Monetario Internacional (FMI) reajustó su previsión de inflación anual para este año a 30.4 por ciento en Argentina, casi el doble de la estimación anterior, y un menor crecimiento económico de 4 a 3.5 por ciento por una caída de la demanda global y las dificultades provocadas por la guerra.
En el presupuesto nacional para este año, el gobierno había proyectado una inflación de 10.1 por ciento, que a este ritmo será imposible de cumplir.
La medición de marzo estuvo marcada por un recalentamiento de los precios influido por aumento de los combustibles a causa del conflicto en Medio Oriente –en Argentina acumulan 20 por ciento --. El transporte subió 4.1 por ciento y la electricidad y el gas 3.7 por ciento.
También fue decisivo el rubro Educación (12.1 por ciento) en coincidencia con el inicio del ciclo lectivo.
Apoyo de Estados Unidos a Argentina
En medio de las dudas entre inversores por el rumbo económico de Argentina, Estados Unidos volvió a respaldar este martes a su aliado sudamericano.
“Esta vez es diferente en Argentina. Argentina ha tenido un éxito fantástico”, expresó el secretario del Tesoro de Estados Unidos, Scott Bessent, al exponer en el Instituto de Finanzas Internacionales.
“Están acumulando reservas todos los días. 10 millones de personas han salido de la pobreza bajo el gobierno del presidente Milei. A él lo votaron los más pobres y los jóvenes, hay mucho optimismo ahí”, destacó el funcionario.
El apoyo del Tesoro estadounidense con una línea de swap —un acuerdo financiero para el intercambio de divisas entre bancos centrales—- de 20.000 millones y la intervención en el mercado de cambios mediante la compra de pesos fue decisiva para aquietar los mercados financieros en la previa a las elecciones legislativas de octubre, que ganó el oficialismo.
Promesa de desaceleración
Milei, un economista anarcocapitalista que llegó al poder en 2023 con la promesa de exterminar la inflación que atormenta a los argentinos desde hace décadas, sostiene que su plan de austeridad funcionó con éxito en la primera parte de su mandato hasta julio pasado cuando los precios comenzaron a acelerarse por la incertidumbre financiera que generó el resultado de las elecciones de medio término.
Pasado el temblor, el gobierno confía que la actual estabilidad cambiaria y caída de las tasas de interés contribuirán a desacelerar la inflación a partir de abril.
“La inflación va a tener certificado de defunción”, expresó el ministro de Economía, Luis Caputo, el lunes al asistir a una cumbre de negocios organizada por la Cámara de Comercio de los Estados Unidos en Argentina. “Entramos en un proceso virtuoso a partir de abril. Se vienen los mejores 18 años que la Argentina haya visto en las últimas décadas”.
El último Relevamiento de Expectativas de Mercado (REM) que publica el Banco Central prevé para abril una inflación de 2.7 por ciento.







