El precio del kilo de tortilla provocó un ‘choque’ entre Claudia Sheinbaum, quien dice que no hay razones para un aumento, y productores quienes aseguraron que la presidenta de México no tiene toda la información sobre el problema.
Pero, ¿cuánto cuesta el kilo de tortilla en México? Una revisión hecha por El Financiero encontró que hay una marcada disparidad por regiones, con una diferencia de hasta 17 pesos entre el precio más bajo y el más caro.
Con corte al 13 de abril, datos del Sistema Nacional de Información e Integración de Mercados (SNIIM) muestran que el precio promedio nacional de la tortilla es de 24.18 pesos por kilo, prácticamente sin variaciones respecto a los registros de inicio del mes.
¿Qué estados tienen la tortilla más cara?
La tortilla más cara de México es la que se vende en Mexicali, Baja California, con un precio de 33.29 pesos por kilo. Le siguen Hermosillo, Sonora, con 32.17 pesos; San Luis Río Colorado con 31.83 pesos, y Nogales con 31 pesos.
En contraste, los precios más bajos de la tortilla están en el centro y sureste. En Xalapa, Veracruz, el kilo se vende en 15.75 pesos, seguido de la zona metropolitana de Puebla con 16.50 pesos, y Tlaxcala con 17 pesos.
En la Ciudad de México y su zona metropolitana, la tortilla se vende entre 21.27 y 21.72 pesos por kilo, por debajo del promedio nacional, lo que la posiciona como una de las regiones con precios accesibles.
Otras ciudades relevantes muestran niveles intermedios: El kilo de tortilla cuesta 25.38 pesos en Monterrey; 26.23 pesos en Guadalajara, y 29.20 pesos en Cancún.
Productores, en contra de imponer ‘tope’ al precio de la tortilla
El Gobierno de Sheinbaum impulsa un programa de ordenamiento en la producción de maíz para acercar el grano a los comercializadores; sin embargo, dicho esquema fue cuestionado por Álvaro López Ríos, secretario general de la Unión Nacional de Trabajadores Agrícolas (UNTA).
El directivo afirmó que hay un “contubernio” entre la administración de la presidenta Claudia Sheinbaum y Maseca, Minsa y Harimasa para imponer precios bajos al productor, pero mantener elevados los costos en el resto de la cadena.
El dirigente sostuvo que estas empresas concentran un poder significativo en el mercado, al participar no sólo en la transformación del grano, sino también en el financiamiento, la infraestructura, la comercialización y la operación en mercados físicos y de futuros, lo que les permite influir en la formación de precios tanto a nivel nacional como internacional.
“Dominan el mercado porque intervienen en el financiamiento; se han apoderado de la infraestructura; tienen información de primera mano sobre oferta y demanda, y participan en la compra de físicos y futuros”, advirtió.
El secretario general de la Unión Nacional de Trabajadores Agrícolas demandó la creación de un modelo de compra directa para productores agrícolas que reduzca la dependencia de los mercados globales y limite la concentración del sector.
Adelantóque la UNTA se sumarán a movilizaciones en Valle de Mexicali y el sur de Sonora, Sinaloa y el Bajío, entre otras regiones, en defensa de mejores condiciones para los productores de granos básicos.
Según datos del Departamento de Agricultura de Estados Unidos (USDA), México importó 3.95 millones de toneladas de maíz entre enero y febrero de 2026, un incremento de 11 por ciento respecto al mismo periodo del año previo, lo que representa un nivel sin precedentes para un inicio de año.
Este flujo comercial implica un gasto anual superior a 5 mil millones de dólares, recursos que, de acuerdo con la UNTA, podrían destinarse a la tecnificación del campo mexicano.







