Economía

Hay Yellen ‘para rato’: secretaria del Tesoro descarta dejar el cargo

Quien fuera presidenta de la Fed remarcó la larga lista de pendientes que tiene por ahora.

Janet Yellen, la ‘sorpresiva’ elección del presidente Joe Biden como secretaria del Tesoro tras su victoria en las elecciones de 2020, afirmó que hay demasiados asuntos pendientes como para pensar en dejar el cargo después de poco más de un año en el puesto.

La mayor victoria de su mandato, un histórico acuerdo global sobre impuestos corporativos que Yellen diseñó a través de una cuidadosa diplomacia internacional, sigue incompleto y el Congreso de los Estados Unidos aún no lo ha aprobado.

Además, el paquete de inversiones sociales Build Back Better de la administración también está en el limbo legislativo. Mientras tanto, la alta inflación está estropeando las evaluaciones del proyecto de ley de ayuda de 1.9 billones de dólares promulgado en marzo pasado.

“Todavía tenemos una gran cantidad de trabajo importante por hacer”, declaró Yellen, de 75 años, la semana pasada en un comunicado a Bloomberg News luego de una amplia entrevista que marcó su primer año en el cargo. “No tengo planes de dejar el Tesoro en el corto plazo”.

Después de más de 15 años en la Reserva Federal, que culminó con su presidencia que finalizó en 2018, Yellen aportó una voz autorizada al llamado inicial del equipo de Biden para “ir a lo grande” con el estímulo fiscal. Al asegurar a los demócratas que las bajas tasas de interés les daban más espacio para extender el gasto federal, proporcionó una justificación económica para las negociaciones de la Casa Blanca en el Capitolio.

“Estábamos tratando de cuidar a las personas para que puedan superar la pandemia”, comentó en la entrevista el miércoles. “Tengo que decir que estoy muy satisfecha con los resultados”.

Según muchas medidas, el Plan de Rescate Estadounidense, que entregó 1.9 billones de dólares a hogares, empresas y estados, fue un éxito. Millones de estadounidenses han vuelto al empleo, la economía se recuperó con fuerza y los aumentos salariales aumentaron a medida que los empleadores luchaban por atraer trabajadores.

Yellen destacó que los indicadores de la pobreza han caído; los desalojos están por debajo de los niveles previos a la pandemia, y han desaparecido las filas masivas que se vieron en los bancos de alimentos hace un año.

“Este es un logro extraordinario”, subrayó.

Sin embargo, otro dato clave ha ido en una dirección no deseada: después de que Yellen pronosticara en junio que la inflación se desaceleraría en la segunda mitad a alrededor de 3 por ciento, se disparó a un máximo de cuatro décadas en diciembre, llegando a 7 por ciento y abrumando las ganancias salariales. L peor: se espera que suba aún más en los datos de enero que se publicarán el próximo jueves.