Economía

‘Cierran la cortina’ 400 mil Mipymes con la pandemia: INEGI

Quintana Roo, Nuevo León y Colima fueron las entidades más afectadas, según un estudio del organismo.

El más reciente estudio sobre la Demografía de los Negocios 2021 elaborado por el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI) estimó que entre mayo 2019 a julio 2021 nacieron un millón 187 mil 169 de negocios tipo micro, pequeña y mediana empresas; en contraste, cerraron sus puertas cerca de un millón 583 mil 930 unidades en el mismo periodo.

Lo anterior significó una caída de 8.2 por ciento, o 396 mil 761 establecimientos menos en la población total de negocios registrada en 2019, que fue de 4 millones 857 mil unidades.

Por sector, durante el periodo de estudio se observó que la mayor proporción de muertes de establecimientos fueron en servicios privados no financieros con 38.16 por ciento, seguido del comercio con 29.88 por ciento, y manufacturas con 25.69 por ciento.

Por otro lado, respecto a la tasa mensual de ‘defunciones empresariales’, en los tres estudios realizados se observa un aumento en las muertes de establecimientos, siendo las de servicios privados no financieros, el de mayores tasas mensuales.

Además, se observa que el sector comercio mantuvo la mayor proporción de establecimientos nacientes, siendo 13.75 por ciento la proporción en 2020, y 27.13 por ciento en 2021.

En el estudio de este año había un promedio de 2.45 personas en cada negocio que ‘murió’, contra 2.05 personas en cada nuevo negocio.

Así, los principales estados que registraron la mayor mortandad de negocios respecto a la población inicial en 2019 fueron Quintana Roo, con 30.8 por ciento; Nuevo León, con 28.5 por ciento; Colima, con 21.9 por ciento y Sinaloa con 19.8 por ciento. Por el contrario, solo Chiapas ha incrementado su número de población de establecimientos este año en 1.4 por ciento.


En términos de desocupación laboral, el reporte indicó que a nivel nacional por cada 100 personas que trabajaban en los negocios en 2019, 20 personas dejaron de trabajar por los establecimientos que murieron en 2020, mientras que en 2021 la proporción aumentó a 27 personas.

A nivel estatal, la mayor proporción de personal que dejó de laborar por el cierre de establecimientos se registró en Quintana Roo, con 39.66 por ciento; Colima, con 32.95 por ciento y Tabasco 31.77 por ciento.

Incertidumbre, el enemigo

Ernesto O´Farril, director de Bursamétrica, indicó que el cierre de empresas “es parte de la crisis de confianza que hay en el país, con varios aspectos: la inseguridad primero, la pandemia, y el tercero es la falta de cumplimiento al Estado de derecho; y todas las decisiones de políticas públicas e iniciativas de ley que van generando más y más desconfianza, al final de cuentas dan como resultado un gasto de inversión privado negativo”.

James Salazar, subdirector de análisis económico en CI Banco, mencionó que son movimientos naturales por la coyuntura mundial y que los datos se vinieron a intensificar por el tema de la pandemia.

“Los cierres se intensificaron por el tema de la pandemia, unos sectores más que otros y en sentido estricto lo que observamos incluso antes de la pandemia un cierre de más de un millón de empresas y luego ya empezó el surgimiento de nuevas empresas o una recuperación de algunas que habían cerrado, pero en mayor medida estos movimientos más fuertes en este último conteo se explican principalmente por el tema de la pandemia”, añadió.

“El principal factor es la pandemia, todavía hoy estamos viendo los rezagos que trajo el Covid a nivel económico, ha habido muchas empresas que han extendido lo más posible sus operaciones, pero evidentemente hay sectores que no se han logrado recuperar que no han abierto totalmente”, dijo Jacobo Rodríguez, director de análisis financiero en BWC.

Por su parte, José Luis de la Cruz, presidente de la Comisión de Estudios Económicos de la Confederación de Cámaras Industriales (Concamin), aseguró que hizo falta un programa de reactivación industrial como el que se está aplicando en las naciones más desarrolladas, como Estados Unidos, y en el este de Asia, para enfrentar las consecuencias de la pandemia.

“La recuperación de empresas deberá pasar, al menos, en cuatro años: será hasta 2025 cuando se podría tener el mismo nivel que antes de la pandemia, especialmente porque se esperan tasas de interés más altas que podrían frenar la inversión. El empleo se está recuperando más rápido en las empresas que ya existen y en el autoempleo, aunque la informalidad sigue siendo predominante”, explicó el experto.

Con información de Ana Martínez