Ciencia

¿Cómo podemos saber cuándo un volcán hará erupción?

Esta pregunta cobra mucha importancia si tenemos en cuenta las devastadoras consecuencias que puede arrastrar la erupción de un volcán.

El nuevo volcán en la isla canaria de Las Palmas, España, ha arrasado ya más de un centenar de viviendas de la localidad. Ha mostrado cada vez más sismicidad y autoridades locales dicen que se avecinan más peligros para los residentes, incluidos sismos, ríos de lava y gases tóxicos, ceniza volcánica y lluvia ácida.

La erupción podría durar semanas o meses, según los científicos. El volcán está expulsando entre 8 mil y 10 mil 500 toneladas diarias de dióxido de azufre. Pero ¿se puede predecir una erupción volcánica? Esta pregunta cobra mucha importancia si tenemos en cuenta las devastadoras consecuencias que puede arrastrar este fenómeno.

“Los volcanes son, esencialmente, una de las múltiples manifestaciones superficiales y subsuperficiales de la energía interna del planeta. La actividad volcánica tiene una relación directa con la existencia de calor en zonas relativamente profundas de la corteza, las cuales son conocidas como cámaras magmáticas”, dice Sergio Rodríguez Elizarrarás en la página del Instituto de Geología de la UNAM.

Las cámaras magmáticas “se caracterizan por tener temperaturas y presiones más elevadas que las de los materiales que las rodean, y en su interior coexiste una mezcla de materiales en estado sólido, líquido y gaseoso llamado magma” comenta el investigador universitario.

En este sentido, predecir cuándo puede entrar en erupción un volcán es muy difícil. Algunos volcanes entran en erupción casi constantemente, pero otros pueden tener intervalos de cientos de miles de años entre erupciones.

Aunque el movimiento de enormes depósitos de magma que se agita, se eleva, fluye y libera sus gases no puede pasar desapercibido fácilmente, siempre y cuando existan vulcanólogos estudiando la zona. Las resonancias volcánicas producen un ruidoso conjunto de sonidos y cambios medibles que sirven como signos de advertencia.

Los vulcanólogos aprovechan estos “síntomas” de forma que miden y agrupan los datos relacionados con los cambios y construyen modelos sobre el comportamiento de un volcán. Además, interpretan esos modelos y toman decisiones tomando en cuenta que cada sistema volcánico es único.

Los eventos magmáticos son básicamente cuando cuerpos de magma (masas de roca) ascienden a la superficie. Si hay suficiente volumen, genera una erupción y luego un volcán, dice por su parte el doctor Hugo Delgado, exdirector del del Instituto de Geología de la UNAM, en entrevista con El Financiero en 2020.

“Lamentablemente, en el caso de los sismos y de los volcanes, solamente podemos registrar con los equipos desde la superficie, pero no vemos hacia el interior. Por eso es muy importante el seguimiento y el monitoreo cercano del fenómeno para poder entender, en la medida de lo posible, lo que sucede. En función de ello, establecer, con las limitaciones del caso, un pronóstico”.

La ciencia que sustenta la predicción de grandes erupciones volcánicas todavía sigue en crecimiento y evolución, aunque es mucho lo que se ha avanzado en el conocimiento de los volcanes, dice el investigador Sergio Rodríguez.

“Aún se necesitan estudios cada vez más detallados para el entendimiento cabal de todos los procesos que intervienen en las erupciones volcánicas, fenómenos que si bien son espectáculos grandiosos ofrecidos por la naturaleza, pueden llegar a convertirse en peligros que atenten contra la seguridad de los habitantes de áreas cercanas a su ocurrencia”.