Los casos de deportaciones pendientes en Estados Unidos superan ya las 1.7 millones por lo que la administración del presidente Joe Biden ordenó a los abogados de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) que consideraran desestimar aquellos casos que son de baja prioridad.
En El Paso, Texas, ya se tiene acumulados 17 mil 869 casos de deportaciones pendientes y estos nuevos lineamientos podrían significar que miles de esas personas pueden ver que su caso sea desestimado en el corto plazo. Los datos fueron obtenidos mediante la herramienta TRAC Immigration.
“Yo ya no pensaba presentarme en la Corte, pero por lo que estuvimos viendo con el abogado parece ser que mi caso puede ser uno de los que no sigan en proceso porque no tengo antecedentes penales ni criminales y es la primera vez que cruzaba sin papeles”, dijo una mujer de 42 años quien solo quiso ser identificada como Patricia.
Ella vive actualmente en El Paso con una de sus hijas, quien es ciudadana estadounidense por nacimiento y afirmó estar lista para quedarse en Estados Unidos si los nuevos lineamientos la benefician pero que, de lo contrario, no se presentaría a su audiencia de deportación.
Actualmente, el sistema de deportaciones de Estados Unidos ha sobrepasado su capacidad y, con la llegada de miles de migrantes en los últimos años, la situación es cada vez más complicada. La administración de Biden derogará el próximo 23 de mayo la orden de salud pública conocida como Title 42 por lo que los migrantes no podrán ser expulsados del país inmediatamente por este motivo.
Melissa Lopez, directora ejecutiva de los Servicios Diocesanos para Migrantes y Refugiados, dio a conocer que los abogados de ICE están considerando muchas cosas para desestimar casos de deportaciones pendientes, como los antecedentes penales.
El memorando del gobierno estadounidense indica que los casos que pueden ser desestimados deben de estar en al menos una categoría entre las que destacan casos que llevan años pendientes de ejecutarse; aquellos elegibles para el alivio que podría decidir el Servicio de Ciudadanía e Inmigración de los Estados Unidos (USCIS); casos reabiertos por la administración Trump, y en los que los motivos de expulsión se basan en delitos de consumo de drogas.
“Estas decisiones serán tomadas por los abogados de ICE, por lo que realmente no verá mucha diferencia en términos de quién será detenido por la Patrulla Fronteriza. Continuarán las detenciones”, aclaró López.
De acuerdo con TRAC Immigration, en 72.5 por ciento de las detenciones hechas por ICE, las personas no cuentan con antecedentes penales o criminales mientras que Texas lidera las detenciones hechas por esta agencia gubernamental.




