La falta de financiamiento, el deterioro operativo y la resistencia política a actualizar tarifas colocan al transporte público del país en una situación crítica que impacta tanto a usuarios como a empresas del sector, advirtió la Asociación Mexicana de Transporte y Movilidad (AMTM) al clausurar el 17 Congreso Internacional de Transporte.
Durante el cierre del encuentro, celebrado bajo el lema “Acelerando el cambio del transporte público; personas, energías y sostenibilidad”, el fundador y presidente honorario de la AMTM, Jesús Padilla Zenteno, señaló que el principal problema estructural que enfrenta el transporte colectivo en México es la falta de recursos para operar, modernizar y mantener sistemas eficientes, pese a las crecientes exigencias de calidad por parte de usuarios y autoridades.
“¿Para qué quieres tarifa si das mal servicio? - ¿Y qué decimos nosotros? - ¿Cómo quieres que dé buen servicio si no tengo tarifa?”, cuestionó Padilla ante empresarios, operadores y autoridades de movilidad, al advertir que la discusión tarifaria continúa siendo políticamente incómoda, mientras los costos operativos —combustibles, mantenimiento, tecnología y renovación vehicular— siguen al alza.
El dirigente sostuvo que esta crisis financiera tiene repercusiones directas en la economía de las empresas transportistas, muchas de las cuales operan con márgenes limitados y sin acceso suficiente a esquemas de financiamiento para modernizar flotas o incorporar tecnologías sustentables.
Padilla alertó que la falta de inversión no solo deteriora el servicio para millones de usuarios, sino que también limita la competitividad de las ciudades y afecta la productividad de otros sectores económicos. Recordó que miles de trabajadores dependen diariamente del transporte público para llegar a sus empleos, por lo que los problemas de movilidad impactan directamente en tiempos de traslado, eficiencia laboral y calidad de vida.
También señaló que los gobiernos y autoridades de movilidad enfrentan hoy el mismo problema que durante años vivieron los transportistas: la falta de presupuesto suficiente para mantener sistemas integrados de transporte público.
Por su parte, Nicolás Rosales Pallares, presidente de la AMTM, afirmó que el sector enfrenta retos cada vez más complejos derivados del crecimiento urbano, la congestión vial y la necesidad de avanzar hacia modelos sustentables y tecnológicamente integrados.
Indicó que durante el Congreso se discutieron temas como subsidios, electromovilidad, inteligencia artificial, inclusión, profesionalización del sector y gobernanza del transporte.
Una de las discusiones centrales del encuentro fue el papel de las autoridades para garantizar sistemas de transporte viables y con visión de largo plazo. En particular, mencionó la mesa “Gobernanza que transforma: el nuevo rol de la autoridad en el transporte público”, donde se discutieron mecanismos para fortalecer el financiamiento del transporte colectivo y evitar el deterioro operativo de los sistemas.
Rosales advirtió que, sin acciones concretas, los sistemas de transporte podrían entrar en un mayor deterioro operativo y financiero. “El transporte no es solo mover personas. Es tiempo de vida, acceso a oportunidades y calidad de vida”, sostuvo.

El presidente de la AMTM reconoció la participación de universidades, centros de investigación y especialistas en las mesas académicas del Congreso, donde se abordaron temas clave como movilidad sustentable, ciencia de datos, electromovilidad y formación de capital humano; además, agradeció al Instituto Politécnico Nacional por ser nuevamente sede del evento y destacó el trabajo del equipo organizador, patrocinadores, empresas y medios de comunicación que hicieron posible esta edición.
El 17 Congreso Internacional de Transporte reunió durante tres días a especialistas nacionales e internacionales, autoridades, empresas y académicos, consolidándose como uno de los principales espacios de análisis sobre movilidad y transporte público en América Latina.




