Poder comprar una vivienda asequible y adecuada es una deuda del Estado mexicano, por lo que el legislativo ha llevado a cabo cambios a las leyes para fomentar la construcción de hogares más dignos para las y los trabajadores.
El Senado de la República aprobó este martes, con 75 votos a favor y 36 en contra, un proyecto remitido por la Cámara de Diputados para reformar la Ley de Vivienda, con el objetivo de establecer en su redacción la definición de vivienda adecuada y sus características.
De esta forma, las instituciones del estado encargadas de construir vivienda para los trabajadores en México estarán obligadas a cumplir con una serie de requisitos.
“No podemos cerrar los ojos ante una realidad en la que millones de mexicanas y de mexicanos viven en condiciones inadecuadas. El déficit de vivienda también refleja profundas desigualdades: afecta principalmente a quienes menos tienen”, advirtió Geovanna Bañuelos de la Torre, presidenta de la Comisión de Trabajo y Previsión Social.
La reforma será enviada al Ejecutivo federal para su publicación en el Diario Oficial de la Federación (DOF).
¿Qué es lo que se considerará una ‘vivienda adecuada’?
El dictamen precisa que una vivienda adecuada es aquella que cuenta con siete elementos. Estos son:
- Accesibilidad, para garantizar su acceso a grupos desfavorecidos.
- Adecuación cultural, con lo que se respetan las expresiones de identidad de las personas.
- Asequibilidad, de manera que los costos financieros de un hogar no comprometan otros gastos.
- Disponibilidad de servicios, materiales, instalaciones e infraestructura, para garantizar el acceso a servicios básicos.
- Habitabilidad, como elemento para mantener la seguridad física de los habitantes del inmueble.
- Seguridad en la tenencia, para que los ocupantes estén protegidos legalmente contra desalojos.
- Ubicación, para que el hogar se localice en lugares cercanos a sus espacios de trabajo, salud o educación.
Sedatu promoverá acciones de vivienda
La reforma aprobada también faculta al gobierno federal para que, a través de la Secretaría de Desarrollo Agrario, Territorial y Urbano (Sedatu), coordine y promueva programas y acciones de vivienda y suelo.
Podrán participar los sectores público, social y privado, así como los organismos e instituciones que financien o construyan vivienda para las personas trabajadoras.
Para que se promuevan e impulsen las acciones de las diferentes instituciones de los sectores público, social y privado, así como de los organismos e instituciones que financien o construyan vivienda para las personas trabajadoras, para el desarrollo de la vivienda adecuada en los aspectos normativos, tecnológicos, productivos y sociales.
Trabajadores podrán financiar sus viviendas
El dictamen precisa que los organismos e instituciones que financien vivienda para las personas trabajadoras podrán adquirir, rehabilitar y construir viviendas, realizar demoliciones y financiar la autoproducción de vivienda.
Además, podrán adquirir o urbanizar terrenos destinados a formar unidades habitacionales con los recursos de sus fondos, para enajenar o arrendar viviendas, con el objetivo de lograr las condiciones adecuadas que permitan obtener un crédito barato y suficiente.
Cabe recordar que el gobierno de la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo busca construir un millón de viviendas para el final del sexenio.







