Esta semana que está por concluir, los lectores de El Financiero se decantaron por estas cinco columnas, las más leídas de la semana, que corrió del lunes 24 de mayo al 28 del mismo mes. Destacan las colaboraciones de Jonathan Ruiz, Raymundo Riva Palacio y Salvador Camarena.
¿Qué cosas se omitieron en la compra de la refinería de Deer Park, en Texas, por parte de Pemex? ¿La relación de Alfonso Durazo (candidato de Morena al gobierno de Sonora) con Palacio Nacional se ha tensado? ¿Cómo le irá a Morena, el partido que llevó a la presidencia a Andrés Manuel López Obrador? Esto y más encontrarás en las cinco opiniones más leídas de la semana.
1. Lo que no se dijo de la refinería que compra Pemex
Shell accedió a vender porque está obligada a reducir su huella de carbono. El presidente Andrés Manuel López Obrador optó por la política con esta compra, escribe Jonathan Ruiz Torre, en su columna Parteaguas.
“El candidato Andrés Manuel López Obrador lo entendió muy bien y ahora como mandatario, tiene el control del gobierno y él o su gente podría conservarlo a partir de anuncios como el de ayer cuando anunció la transacción de Deer Park: “Lo más importante –publicó en su cuenta de Twitter– es que en 2023 seremos autosuficientes en gasolinas y diésel; no habrá aumentos en los precios de los combustibles”, comenta.
La reacción del presidente Andrés Manuel López Obrador al llamar a Alfonso Durazo (candidato de Morena a la gubernatura de Sonora) a cuentas tras la difusión de sus propiedades, muestra la preocupación que pudiera tener sobre el electorado, dice Raymundo Riva Palacio en su columna Estrictamente Personal.
“La relación de Durazo con Palacio Nacional se ha tensado, y tras la publicación de las propiedades del candidato de Morena, el exsecretario de Seguridad fue citado de urgencia a Palacio Nacional, donde tuvo una larga reunión con el Presidente”, dice.
3. La suerte está echada: gana AMLO
El fin de semana pasado el presidente de México, Andrés Manuel López Obrador, estuvo en Veracruz. El tabasqueño dijo en un par de videos publicados en redes sociales que a supervisar carreteras, comenta en su columna La Feria Salvador Camarena.
“En el primer video lo vemos en un restaurante popular, a punto de comerse un arroz. En el segundo, abraza a una bebé, de menos de un año de edad, y aparece junto a la joven familia de ‘esta nena que se llama Maya, es bellísima’, dice el Presidente y le da un beso. El video, corto, termina con López Obrador enviando ‘un saludo cariñosísimo’”, escribe.
4. El final del sueño petrolero de AMLO
El destino de ese negocio no tiene que ser el de México ni el de su presidente. Despertar del sueño petrolero es imperativo, señala Jonathan Ruiz. El presidente Andrés Manuel López Obrador creció en una zona petrolera pero la riqueza la vio de lejos, en la Ciudad de México, dice.
“Pero el destino es una fiera. Para cuando llegó a Palacio Nacional, se había acabado la bonanza del yacimiento de Cantarell, las refinerías estaban en condición de penoso abandono y Pemex, que siempre soñó tener bajo su control, contaba con una deuda que hoy luce impagable. No fue su culpa, pero la realidad es terca”.
El presidente Andrés Manuel López Obrador construyó el mito del fraude como la piedra fundadora de su movimiento. “No debemos engañarnos: no es un demócrata”, afirma en su columna Fernando García Ramírez. Dice que el tabasqueño ha lanzado sobre sus adversarios políticos a la FGR, la UIF y al SAT con fines electorales.
“Contendió por la gubernatura de Tabasco en 1988 y en 1994, y perdió. Contendió por la Presidencia de la República en 2006 y 2012, y volvió a perder. En 2006 intentó revertir los resultados mediante el fraude. Secuestró Reforma durante meses. Presionó y agredió a los miembros del Trife”.






