El Gobierno de Florida mantiene conversaciones preliminares con la administración del presidente Donald Trump para cerrar el centro de detención migratoria ‘Alligator Alcatraz’, según un reporte publicado este jueves por el diario The New York Times.
La polémica instalación -ubicada en el corazón del humedal de los Everglades, una reserva ecológica en el sur de Florida- fue inaugurada el verano pasado por el presidente Trump y le ha costado al estado millones de dólares que no han sido reembolsados por el gobierno federal.
Un eventual cierre ocurriría en medio de disputas legales y ambientales y por las condiciones de insalubridad para los detenidos.
El mes pasado, un tribunal de apelaciones permitió que el centro siguiera operando y recibiendo nuevos detenidos, tras revocar una orden que había exigido su clausura temporal por una demanda ambiental.
¿Por qué se negocia el cierre de ‘Alligator Alcatraz’?
De acuerdo con el reporte del periódico neoyorquino, las negociaciones surgen tras conclusiones internas del Departamento de Seguridad Nacional (DHS), que considera que el centro es demasiado costoso e ineficiente para seguir operando.
Hasta el momento, el estado de Florida no ha recibido el reembolso federal de 608 millones de dólares que había solicitado para su operación.
Actualmente, el centro alberga a cerca de 1,400 detenidos, según datos del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE).
Grupos ambientalistas y la tribu Miccosukee han argumentado que la infraestructura debió someterse a una evaluación de impacto ambiental antes de su construcción en los Everglades, una zona natural con especies protegidas.
Sin embargo, el mes pasado, los jueces concluyeron que no se probó que el centro estuviera bajo jurisdicción federal, por lo que no era obligatorio dicho estudio ambiental.
Reciben a migrante que padeció el ‘Alligator Alcatraz’
Grupos proinmigrantes y líderes religiosos dieron este martes la bienvenida a Nueva York a un inmigrante de las Islas Caimán que fue detenido en noviembre pasado cuando acudió junto a su esposo, ciudadano de EU, a una cita en las oficinas de inmigración para obtener su residencia permanente en el país.
Allan Marrero, que no tiene antecedentes penales, fue liberado bajo fianza el 23 de abril, después de haber pasado por centros de detención en Newark (Nueva Jersey), Arizona y Texas, así como por el “inhumano” Alligator Alcatraz en Florida hasta acabar en Natchez, Misisipi, según denunció hoy en una conferencia de prensa celebrada en la iglesia Middle Church, en Manhattan.
Marrero, residente en Nueva York y que dejó su país porque temía por su seguridad debido a su orientación sexual, aseguró además que durante los seis meses de su detención las autoridades de inmigración (ICE) no le proporcionaron sus medicamentos recetados de forma precisa ni oportuna, poniendo en riesgo su salud y seguridad.
Según dijo a EFE su abogada Alexandra Rizio, de la organización Make the Road, sus constantes traslados fueron “lo más difícil” de su detención porque no se le administraban sus medicinas con regularidad y pasaba muchas horas de pie.
Rizio también destacó que Allan fue blanco de burlas de los guardias del ICE por ser homosexual.







