WASHINGTON, DC.- Steve Bannon, exjefe de la campaña presidencial de Donald Trump, llegó a la Corte Federal de Washington sonriente, con saco y camisa negra para sentarse en el banquillo de los acusados por desacatar la decisión del Congreso de testificar sobre los sucesos relacionados con la insurrección del 6 de enero de 2021 en el Capitolio.
A la distancia saludó hacia las cámaras de televisión, pero no hizo declaraciones a los periodistas e ingresó al recinto judicial, donde el primer día del juicio avanzó lentamente con la integración del jurado. Un adulto que confesó seguir todas las audiencias del 6 de enero y dijo tener una mala opinión de Bannon, fue desechado de inmediato.
Al final del primer día de sesiones, el magistrado Carl Nichols y los abogados se pusieron de acuerdo en la selección de 17 de los 22 jurados que deberán escuchar la evidencia. Si son convencidos por los fiscales del Departamento de Justicia sobre que Bannon ignoró ilegalmente a la Comisión Selecta del Congreso, podría enfrentar dos años de prisión por las dos acusaciones.
El juicio continuará este martes para completar a los jurados y poner en marcha la presentación de argumentos iniciales por parte de la Fiscalía federal y la defensa.




