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EU reactiva uso de vacuna Johnson & Johnson tras preocupación por casos de coágulos

La Administración de Alimentos y Medicamentos y los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades de EU levantaron la pausa de la vacuna luego de 10 días.

Agencias de salud de Estados Unidos levantaron este viernes la pausa sobre la vacuna contra el COVID-19 de Johnson & Johnson, 10 días después de instar a los proveedores a posponer el uso de la inmunización mientras revisaban casos graves e inusuales de trombos entre varias personas que la habían recibido.

A través de un comunicado, la Administración de Alimentos y Medicamentos (FDA, por sus siglas en inglés) y los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC, por sus siglas en inglés) determinaron que la pausa que se implementó el 13 de abril terminaría, por lo que el uso de la vacuna podía reanudarse.

Las agencias indicaron que la vacuna era segura y efectiva para prevenir el COVID-19. Agregaron que la posibilidad de desarrollar el raro síndrome del trombos es muy baja, pero que continuarán investigando.

Los reguladores emitieron una hoja informativa revisada para los proveedores de atención médica con información sobre el riesgo del efecto secundario.

En una reunión este viernes, un representante de los CDC dijo al grupo de asesores de la agencia que se habían registrado un total de 15 casos de inusuales trombos en aproximadamente 8 millones de dosis administradas. Por su parte, el panel votó para reafirmar su apoyo a la autorización de uso de emergencia de la vacuna, despejando el camino para que los reguladores pongan fin a la pausa.

Cerca de 10 millones de dosis de la vacuna de J&J están listas para ser utilizadas en Estados Unidos, según datos de los CDC pero no está claro qué tan rápido podrán ser aplicadas.

Por un lado, el impulso de la campaña nacional de inmunización parece estar disminuyendo. Actualmente se administran tres millones de dosis al día, en comparación con el récord alcanzado anteriormente de 3.4 millones. Aproximadamente 40 por ciento de los estadounidenses adultos ya han recibido una dosis de la vacuna COVID-19, por lo que, al ritmo actual, solo 75 por ciento de las aproximadamente 28 millones de dosis que se envían semanalmente estarían siendo utilizadas.

Además, abundan los suministros de vacunas de Moderna y los socios Pfizer y BioNTech. La Administración de Biden ha dicho que tiene suficientes vacunas para satisfacer la demanda esperada de inmunizaciones para fines de mayo.

A pesar de la abundancia de vacunas, algunos funcionarios de salud pública han dicho que la vacuna de J&J es útil para llegar a las personas en áreas rurales u otras que tienen menos contacto con el sistema de atención médica. Además, esta versión solo requiere una dosis para la vacunación completa y se puede almacenar a la temperatura de refrigeración estándar.

Sin embargo, la pausa parece haber afectado la confianza en la vacuna de J&J, con casi un tercio de los encuestados diciendo que nunca tomarían la vacuna de dosis única, según una encuesta de la Fundación de Beaumont, un grupo de defensa centrado en la salud pública.

A principios de esta semana, el regulador de medicamentos de la Unión Europea sugirió que los beneficios de la vacuna J&J superaban los riesgos. El martes, la Agencia Europea de Medicamentos indicó que los trombos deberían incluirse como efectos secundarios para que los médicos y los pacientes puedan estar atentos a cualquier signo de peligro.

Tras la decisión, y en cuestión de horas, J&J reanudó las entregas de la vacuna covid al bloque. Las deliberaciones de la UE, que avanzaron más rápidamente que las de Estados Unidos, sentaron un precedente para la reunión de este viernes de asesores de los CDC.