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El CFO más allá de las finanzas: retos globales, desafíos mexicanos

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El espíritu del reconocimiento CFO IMEF 2026: reconocer a los CFOs más destacados de México

¿Qué tienen en común la sostenibilidad, la inteligencia artificial, los aranceles, las tasas de interés, la estrategia y la ciberseguridad? En el IMEF pensamos que, cada vez más, todas estas macrotendencias forman parte de la agenda cotidiana del CFO.

Durante décadas se identificó al CFO como el guardián de las métricas financieras. Hoy esa descripción resulta insuficiente. No porque hayan perdido importancia la liquidez, el financiamiento, el control o el presupuesto, sino porque administrar financieramente una empresa exige comprender muchas más variables que las estrictamente financieras.

El cambio es evidente. Una encuesta de Deloitte de 2026 revela que 57% de los líderes financieros ya desempeña un papel relevante en la definición de la estrategia. La inteligencia artificial ilustra bien esta nueva frontera: 63% de las áreas financieras utiliza soluciones de IA, pero sólo 21% identifica claramente un retorno medible. El reto del CFO no es simplemente autorizar tecnología, sino determinar dónde genera valor, cuánto cuesta y qué riesgos incorpora. En cierta forma, debe convertirse en el arquitecto financiero de la tecnología en la organización.

A ello se suma un entorno en el que presupuestar ya no basta. Geopolítica, regulación, cadenas de suministro, tecnología y sostenibilidad obligan a construir escenarios y, sobre todo, a decidir con información inevitablemente incompleta. El CFO debe complementar la mirada retrospectiva de los estados financieros con la capacidad de interpretar el futuro.

Esta transformación adquiere características particulares en México. Según la encuesta anual de PwC 2026, 63% de los CEO mexicanos espera crecimiento de la economía mundial, mientras sólo 33% anticipa lo mismo para la economía nacional. Además, 35% considera que su empresa enfrenta una exposición alta o extrema a riesgos arancelarios, frente a 20% a nivel global.

Para el CFO mexicano esto implica incorporar variables que trascienden el balance: la evolución del T-MEC, aranceles cambiantes, cadenas de suministro interdependientes, elevado costo de capital, regulación creciente y condiciones institucionales que inciden en las decisiones de inversión.

Existe además un desafío menos visible: la institucionalización. En un país donde numerosas organizaciones conservan estructuras familiares o una fuerte presencia de sus propietarios, el CFO puede desempeñar un papel fundamental en fortalecer la gobernanza, transformando el su capital personal en procesos, controles, información y mejores mecanismos de decisión.

Los números siguen siendo indispensables y los resultados, aún más. Pero alcanzarlos exige algo que no aparece en los estados financieros: liderazgo. Anticipar riesgos, asignar recursos y ejecutar una estrategia requiere también la capacidad de guiar e inspirar equipos en entornos inciertos.

Ese es precisamente el espíritu del reconocimiento CFO IMEF 2026: reconocer a los CFOs más destacados de México, líderes resilientes capaces de anticipar riesgos, optimizar recursos y alcanzar resultados de excelencia, sin perder la capacidad de guiar a los suyos ante la tormenta.

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