En la actualidad, cuando hablamos de diversidad e inclusión en el mundo empresarial, es común asociar imágenes llamativas que promocionan productos durante el mes de junio. Existe una delgada línea entre lo que se conoce como “rainbow washing” y un compromiso empresarial genuino. Sin embargo, ¿qué elementos deben considerarse para afirmar que una organización está verdaderamente comprometida con el cambio y busca lo mejor para sus colaboradores?
Algunos podrían argumentar que obtener una certificación de “Great Place To Work” es suficiente, pero eso es solo el comienzo del proceso. Construir una comunidad más segura para todos requiere esfuerzos diarios que van más allá de anuncios con personas diversas promocionando los últimos lanzamientos o campañas de marketing con influencers de la diversidad, mientras se modifican los logotipos con los colores de la bandera LGBTQIAP+. En realidad, se trata de tener un compromiso real y de iniciar el cambio en las políticas de inclusión y diversidad desde dentro de la organización.
¿Cuál debería ser el enfoque para crear políticas de inclusión más saludables en las empresas? La respuesta simple es la educación. Sin embargo, en el mundo en el que vivimos, la implementación de cursos obligatorios para los empleados a menudo crea barreras. Es en este punto donde se deben buscar soluciones más creativas y ofrecer formatos más dinámicos que generen comunidad, visibilidad y, por supuesto, contribuyan a los objetivos establecidos.
Un caso especial es el de Edelman, una red global de relaciones públicas estadounidense fundada y nombrada por Daniel Edelman, que actualmente se consolida como una de las agencias más grandes del sector. En palabras de Marisa Maldonado, Deputy General Manager para Edelman México, “celebramos a la comunidad LGBTQ+ abriendo espacios para que todos podamos aprender”.
Con el objetivo de sensibilizar, educar y visibilizar, la agencia organizó un conversatorio para conmemorar el mes del orgullo en el que participaron Margaret Y Ya, artista drag queen y supuesta próxima ganadora de Drag Race México, y DJ Guapis, una mujer trans y artista, quien se convirtió en la primera mexicana trans en aparecer en un espectacular de Adidas. El tema principal del conversatorio fue “cómo las marcas se están acercando a las personas LGBTIQAP+ y el camino que la industria aún debe recorrer”.
Durante esta conversación, que contó con la participación de audiencia invitada y colaboradores de Edelman, se abordaron temas cruciales como la identidad de género en el entorno laboral y cómo las corporaciones se acercan a las personas diversas. También se llevó a cabo un ejercicio de autorreflexión en el que todos los asistentes pudieron identificar acciones que podrían mejorar o cambiar para crear una comunidad más inclusiva y segura para las personas de la diversidad.
Se discutieron y explicaron conceptos como “micromachismo”, “homofobia interiorizada”, “transfobia” y “deconstrucción”, lo que permitió realizar una crítica sobre situaciones reales que afectan a un sector. Por ejemplo, DJ Guapis aportó desde su experiencia que “la malgenerización es un acto de microviolencia hacia la comunidad trans que tiene grandes consecuencias”. Dato importante debido a que, según las cifras proporcionadas por la ONG “Letra Ese”, en los últimos cinco años se han registrado en México 461 homicidios de personas LGBTTTIQ+. Dentro de este trágico registro, las mujeres trans representan la mayoría de los casos, con un total de 270 homicidios. Le siguen en número los hombres gay, con 143 casos, y las mujeres lesbianas, con 25 casos. Estas cifras reflejan la urgente necesidad de abordar la violencia y discriminación que enfrenta la comunidad LGBTTTIQ+ en el país.
Este es solo un paso en un largo camino por recorrer. Sin embargo, con el tiempo, es probable que más empresas deseen sumarse a este tipo de iniciativas, aportando desde sus posiciones a un entorno en el que la diversidad sea motivo de celebración en lugar de segregación.




