¿Los líderes nacen o se hacen? La realidad es que la mayor parte se crean a sí mismos, en el camino construyen esas habilidades y aptitudes que les permiten tener éxito y conducir a las empresas a un menor crecimiento. Pero, ¿qué hace a un líder excepcional? La clave está en la práctica deliberada.
Daniel Marcos, CEO y fundador de Growth Institute, firma que capacita a líderes de la alta dirección en su labor como directivos, explica que la práctica deliberada es un proceso para mejorar una habilidad o actividad a través de la repetición constante y siendo consciente de la forma en que se realiza. Hacer pequeñas cosas a diario de una forma más dedicada, permitirá lograr el objetivo mayor.
“Al trabajar constantemente un proceso, los líderes mejoran su rendimiento y capacidades. Por ejemplo, este método que se observa más en actividades físicas, como juegos o deportes, el rendimiento puede incrementarse en un 26% en juegos y 18% en deportes”, expone Daniel Marcos.
Destacó que a diferencia de una práctica física, la práctica deliberada se realiza de la mano de un experto usando diferentes herramientas, obteniendo feedbacks y con capacitación que permiten tener resultados más rápidamente. Esto ha permitido formar a cientos de líderes de la actualidad en todos los sectores, quienes lo logran a través de la metodología de Growth Institute.
El ejecutivo detalla que con la práctica deliberada, los líderes y todos los colaboradores pueden conducir a la organización hacia la innovación de una mejor forma, porque las habilidades se perfeccionan y se conduce de una manera más consciente. De ahí la importancia que las organizaciones incluyan esta capacitación en su talento como parte de su estrategia empresarial.
Escalamiento empresarial
Para Daniel Marcos, las empresas exitosas logran su escalamiento y dominio del mercado a partir del talento, por lo que tener a los mejores e impulsar el desarrollo de sus habilidades es crucial para cualquier negocio y sector.
“Al tener talento preparado con práctica deliberada, los objetivos a planear se vuelven más audaces, mejor pensados, conscientes, innovadores y con una estrategia a seguir eficaz y dinámica”, agrega el CEO y fundador de Growth Institute.
Ejecuta la práctica deliberada
Para promover la práctica deliberada, se debe comenzar definiendo el éxito que se quiere alcanzar y los elementos necesarios para conseguirlo, los cuales deben irse trabajando de forma lenta y constante, ya que hacerlo demasiado rápido aumenta el riesgo de aprender e interiorizar habilidades equivocadas, lo que deja consecuencias terribles.
Algo crucial es dedicar esa preparación en espacios de tiempo de 15 a 60 minutos para tener una mejor concentración. A la vez, hay que ir eficientando cada proceso, aunque sea en acciones muy pequeñas para maximizar el tiempo disponible.
“Es importante valorar los pequeños logros que se tengan, no enfocarse en un logro grande sino en las pequeñas acciones que se han conseguido para alcanzar esa meta. Así, aumentará la motivación y el tiempo de progreso será más rápido”, dice Daniel Marcos.
Finalmente, como en todo proceso, un entrenador o coach es vital y puede ayudar a sacar lo mejor de cada persona. El contacto con líderes que ya pasaron el proceso y que pueden ayudar a las nuevas generaciones a través de su expertis, compartiendo herramientas y metodologías, incrementará el potencial y brindará mayor confianza e interacción con todos en la organización.
“La clave es apoyarse en quien admiremos, predique con el ejemplo y tenga buenos hábitos que puedan aportar a nuestra vida”, finaliza el CEO y fundador de Growth Institute.




