No sé ni cómo empezar, por más que el gobierno diga que combate la violencia en contra de las mujeres, cada vez se conocen más casos en donde el sistema de procuración de justicia falla, el sistema es dócil consistentemente. El mediocre avance es que ya se le da lata al agresor con abrir un expediente de investigación, quizá algo más que no se traduce en sanciones contundentes que disuadan la agresión.
Y es peor la situación de las mujeres trans que son violentadas con más saña y desatendidas por la autoridad. La rabia machista se exacerba ante una persona en la búsqueda de rescatar su identidad. Se acepta con más facilidad la expresión de una persona que se propone fuera de las expectativas sociales o familiares si se trata de preferencias profesionales, estéticas o ideológicas/religiosas. Pero tratándose del género, del espacio más íntimo, cualquiera se siente con derecho y argumentos para juzgar y denostar.
Así, tenemos que seguir educando a las niñas en la prevención, alertándolas desde su incipiente adolescencia que son presa de caza para los depredadores. Y no es que sean presa de caza, pero se le tiene que advertir que la sociedad las sigue tratando así, y aunque crezcan y hasta el final de sus días, seguirá.
No son culpables, ni provocan una agresión por lo que dicen, en dónde se encuentran o cómo se visten, pero tenemos que enseñarles a ‘cuidar’ estas cosas para que no se topen con el lobo feroz y que no sean tan ingenuas como Caperucita. Viven, en todos sentidos, una injusticia y la violación consistente de su derecho a una vida sin violencia y muchas veces dentro de su propia casa.
De acuerdo con el estudio Violencia de género en Nuevo León- una crisis que se normaliza, de Redes Quinto Poder (2022), entre 2015 y 2021 hay más víctimas en espera de justicia que habitantes en San Pedro Garza García. Es una prueba más de la desidia de la procuración de justicia en asuntos de mujeres, base para exigir justicia y la rendición de cuentas. No llegan al 5% la resolución de casos.
Que nadie felicite a las mujeres el #8M, el Día Internacional de la Mujer no es una fiesta, es una denuncia oficializada de las injusticias que prevalecen para todas y de las que aún tenemos que preparar a las nuevas generaciones para enfrentar la injusticia normalizada por el hecho de ser mujeres.
Redes Quinto Poder, 2022. Violencia de Género en Nuevo León. https://redesquintopoder.org.mx/2022/06/12/violencia-de-genero-en-nuevo-leon-una-crisis-que-se-normaliza/




