Si bien, el estar formalmente establecido trae a los pequeños negocios beneficios que incluso pueden ayudarlos a subsistir, los altos costos que les representa trámites y permisos hacen que opten por continuar operando en la informalidad, así como abrir un negocio bajo esta condición.
Catalina Domínguez, directora de la Cámara Nacional de Comercio en Pequeño Servicios y Turismo (Canacope) de Monterrey, dijo que la informalidad continúa afectando tanto a trabajadores en un 55 por ciento como a los comercios establecidos.
“Al ver lo que tienen que pagar, creo que eso los motiva más a continuar, de alguna forma, en la informalidad”, señaló.
Domínguez agregó que ante ello “requerimos a los gobiernos estatal y municipal una estrategia integral que facilite la formalidad de los negocios, que incluya la reducción de los costos de registro de empresas”.
La directora advirtió que son factor de cierre las multas de Protección Civil que van desde mil 996 pesos hasta 36 mil pesos, y que en la mayoría de los casos son por falta de información y de conocimiento de los comerciantes en pequeño afiliados y no afiliados.
Domínguez reconoció que se ha dado la desaparición de negocios debido a la baja en las ventas y a la reducción en el margen de rentabilidad por efecto de la inflación, aunque no proporcionó el número de establecimientos que dejaron de operar.
En una encuesta realizada por la Canacope entre negocios del área metropolitana de Monterrey, el 19 por ciento señaló que la baja en la demanda de sus bienes es un factor que incide en su permanencia.
La directora recomendó a los pequeños comercios afiliarse a la cámara para que tengan mayor información y capacitación, y con ello, herramientas para una mejor administración del negocio y estrategias para ser más eficientes y maximizar los márgenes de ganancia.
La cámara tiene reuniones informativas los jueves sin costo para afiliados y no afiliados de las 15:00 a las 18:00 horas.
La directora afirmó que la Canacope lleva la contabilidad al día de los pequeños negocios, así como las facturas las cuales se realizan en el momento que los clientes las exigen.
El 50 por ciento de los mil 900 afiliados a la Canacope lleva la contabilidad y la facturación con la cámara, y a quienes se les entrega la declaración para el pago de impuestos del ejercicio fiscal correspondiente.
Domínguez dijo que una de las tareas de la cámara es sensibilizar a los negocios a ser formales, ya que es uno de los requisitos para ser afiliado, por lo que una de las estrategias institucionales que implementarán en 2023 es un programa de capacitación estratégica con temas de formalidad y emprendimiento para darles mayor seguridad.
Asimismo, requieren dar prioridad a la incorporación de los pequeños comerciantes en un sistema de protección social, ya que los descendientes de estas familias no desean continuar al verse desprotegidos y en desventaja, señaló.




