Camino a lograr su meta de reducir el bióxido de carbono (CO2) y ser, en 2030, empresa cero carbón, HEINEKEN México no cesa de buscar formas de fortalecer ese objetivo y, para ello, se apoya en varias investigaciones con la academia, siendo una de ellas la instalación de un digestor de lodos en sus plantas que al final del día produzca biogás.
Jorge Castillo, director de I+D de HEINEKEN México, dijo que para lograr ese objetivo se están apoyando con la UNAM para la investigación, ya que además de los lodos de planta tratadora de residuos, se requiere meter biosólidos a aquellos dentro del proceso y así garantizar la mayor generación de biogás.
El proceso cervecero necesita calor y requiere de calderas, y el biogás se inyecta directamente a las éstas, bajando drásticamente las toneladas de CO2 emitidos, señaló Castillo en entrevista con El Financiero.
“El entorno cambio y ahora nos dirigirnos hacia la parte de la economía circular, se convierte en un proyecto ganar-ganar, le ganó a la eficiencia y le gano a la reducción de CO2″, enfatizó el directivo.
Indicó que los digestores de lodos vendrían a sustituir a los actuales digestores aeróbicos que opera la empresa desde hace 30 años.
El proyecto de investigación está en desarrollo, este año se hicieron pruebas para terminar la investigación, obtener el prototipo y comenzar a realizar un cambio de mejora continua en lo instalado, señaló.
Destacó que HEINEKEN México también tiene proyectos de investigación de reducción de nitrógeno y fósforo en alianza con el Tecnológico de Monterrey y la Universidad Autónoma de Nuevo León (UANL).
Afirmó que existe potencial para poder experimentar a través de bacterias específicas para la biotecnología y encontrar ese microorganismo o la mezcla de bacteria que permita la reducción de las emisiones dentro de los procesos.
“Este proyecto está en etapa de iniciar la investigación. Representa “un beneficio circular, beneficio en costos, en optimización de procesos, materias primas y en tiempos, entre otros”, concluyó el directivo.




