Como consecuencia de la expectativa de una menor demanda por parte de Estados Unidos y signos de debilitamiento del sector industrial, se espera un menor crecimiento de éste, señaló la Caintra.
“Caintra alerta ante el menor dinamismo que se espera para el sector industrial en la segunda mitad del 2022, ya que los principales indicadores de la industria mexicana comienzan a mostrar signos de debilitamiento y la expectativa de una menor demanda de parte de Estados Unidos se ha acrecentado, todo esto como en respuesta a las presiones globales que no aún no dan tregua”, indicó el organismo.
“En primera instancia, observamos que el índice de pedidos manufactureros de México ha registrado un retroceso mensual del tres por ciento en el mes de junio y, además la actividad industrial del país registró un avance mensual de sólo 0.08 por ciento durante mayo”, detalló.
Dijo que si bien los pedidos aún están en fase de expansión, se comienzan a manifestar signos de debilitamiento en la operación de la industria mexicana, que cede ante presiones como la alta inflación, la lenta recuperación de las cadenas de suministro, el alza en las tasas de interés, etcétera.
“Sin embargo, la mayor preocupación es la expectativa de una menor demanda externa de parte de Estados Unidos, principal socio comercial de México. De acuerdo con los pronósticos de organismos en este país, las importaciones del vecino desacelerarán a cero por ciento en el último trimestre de 2022, para registrar un retroceso de uno por ciento en el primer trimestre de 2023″, agregó.
Debido a lo anterior, se estima un freno para la industria mexicana, ya que Estados Unidos es el destino del 84 por ciento de las exportaciones manufactureras de México.
“Por ello, es necesario tomar medidas para amortiguar el impacto que esto tendrá en la economía mexicana, al ser la industria uno de sus pilares. En lo particular, los industriales de Nuevo León hacemos un llamado a proteger a las PyMEs manufactureras ante esta desaceleración que se avecina y el incremento en tasas de interés que busca frenar la inflación”, advirtió.
Lo anterior, a través de mayor financiamiento y mejores condiciones crediticias como tasas competitivas, mayores plazos de pago, disminución de requerimientos y garantías, entre otros. No olvidemos que, si la industria se debilita, habrá fuertes repercusiones en el desarrollo económico y social de México, por lo que es indispensable fortalecer al sector, en especial a las PyMEs, para que en un futuro próximo la sociedad mexicana no sufra las consecuencias.




