S&P Global Ratings confirmó su calificación crediticia de emisor de largo plazo en escala nacional –CaVal– de ‘mxAA-’ de la Universidad Autónoma de Nuevo León y al mismo tiempo revisó la perspectiva a positiva de estable.
“La calificación de ‘mxAA-’ refleja por una parte nuestra opinión sobre el perfil crediticio individual de la Universidad, caracterizado por mantener un perfil financiero fuerte y un perfil empresarial adecuado y por otra, su resiliencia financiera, sus sanas prácticas administrativas e independencia de su gobierno permiten que su calificación sea más alta que la del Estado de Nuevo León en virtud de nuestros criterios para calificar entidades relacionados con el gobierno”, indicó.
“La perspectiva positiva refleja una probabilidad de uno en tres de que subamos la calificación de la UANL en los próximos 12 a 18 meses si ésta continúa presentando resultados financieros sólidos, junto con una gestión prudente de la deuda”, señaló.
Sin embargo, dijo que en los próximos 12 a 18 meses, podrían revisar la perspectiva a estable si los márgenes operativos netos muestran un deterioro y se ubican por debajo de cinco por ciento por mayores presiones en gasto operativo o una reducción significativa en los ingresos, y esto genera una disminución significativa del nivel de efectivo disponible.
“Por otra parte, la intervención negativa del gobierno del Estado de Nuevo León, o una significativa reducción en la resiliencia de la UANL en nuestro escenario de estrés para entidades relacionadas con el gobierno (ERG) podrían derivar en una acción negativa de calificación”, destacó.
S&P mantuvo su evaluación del perfil financiero de la Universidad como fuerte, con una mejora marginal en su evaluación de deuda y pasivos contingentes y basados en la continuidad de su desempeño financiero sólido en los últimos cuatro años y su moderada y decreciente carga de deuda.
Comentó que las políticas de disciplina financiera han permitido el fortalecimiento gradual de los resultados financieros en los últimos cinco años, como resultado de una mejor gestión de la liquidez y de la deuda, junto con la contención del gasto.
La continuidad en tales esfuerzos bajo la actual administración es esencial para seguir reportando resultados sólidos y será un factor clave para mejorar la calificación.
Al 31 de diciembre de 2021, el saldo de la deuda de la UANL era de mil 190 millones de pesos, garantizado por un fideicomiso que tiene derecho a recibir el 100 por ciento de los ingresos por matriculación de la Universidad, la deuda vence en diciembre de 2028.
El perfil del servicio de la deuda mejoró luego del programa de refinanciamiento de 2018. Asimismo, desde 2016, la Universidad no ha utilizado deuda de corto plazo y no planea contratar deuda adicional en los siguientes dos años.
Indicó que los recursos disponibles (efectivo libre) cubren 1.1 veces el saldo de la deuda y la carga del servicio de deuda anual máximo disminuyó a casi tres por ciento en 2021 desde cinco por ciento el año anterior.




