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El ABC para un fondo de emergencias básico y no acabar endrogado

Si quieres dormir tranquilo frente a un imprevisto checa estos tips del área de educación financiera de Citibanamex.

¿Tienes un fondo de emergencia? Ok, muchas personas están en tu misma situación, así que no te preocupes y mejor checa estas recomendaciones del área de educación financiera de Citibanamex.

Diferencia con el ahorro tradicional

El fondo no tendrá un fin concreto, pues se utilizará en caso de tener un imprevisto.


¿De cuánto debe ser el fondo?

Dependerá de tus ingresos y gastos mensuales. Expertos indican que lo más recomendable es contar con uno que pueda cubrir todos los gastos que puedan surgirte en tres meses al menos.

Si pierdes tu empleo o si te surge un gasto elevado que no puedas afrontar con un presupuesto mensual, tendrás ese dinero disponible sin necesidad de recurrir a terceros…, y endeudarte.

La Comisión Nacional para la Protección y Defensa de los Usuarios de Servicios Financieros (Condusef) recomienda que el fondo sea de entre tres y seis meses de tu sueldo.

En caso de perder tu principal fuente de ingresos podrás hacer frente a tus gastos fijos y compromisos, como créditos personales, automotrices o hipotecarios, además de posibles gastos médicos inesperados.

¿Por qué es importante contar con un fondo de emergencia?

Porque te dejará dormir. Para el 64 por ciento de los adultos, el dinero y las preocupaciones financieras representan una fuente de estrés, de acuerdo a una encuesta de la Asociación Americana de Psicología.

Un fondo también te motiva. Si logras juntar seis meses de sueldo para emergencias, ya nada podrá detenerte, pues serás capaz de continuar con tu hábito de ahorro para lograr tus metas.

Además, te evita pedir créditos con tasas muy altas.

¿Por dónde empezar?

1. Establece tu meta de ahorro, que puede ir de los tres a los seis meses de tu ingreso mensual.

2. Elige el medio. Lo ideal es abrir una cuenta bancaria dedicada solo para este propósito.

3. Ordena tus finanzas. Haz un presupuesto donde indiques tus ingresos y tus gastos fijos. Incluye aquellos necesarios para subsistir (no olvides el pago de tus créditos).

4. Determina tu capacidad de ahorro. Lo recomendable es que sea de al menos el 10 por ciento de tus ingresos. Si puede ser un porcentaje más alto es mejor, así lograrás juntar tu meta en menos tiempo y ya tendrás adquirido el hábito del ahorro.

5. Se constante. De ser posible programa un depósito automático cada mes o quincena a tu cuenta de ahorro.

6. Dale seguimiento. Revisa cada mes cómo va tu ahorro.

7. No dejes que se vacíe. Si tuviste algún imprevisto que te hizo tomar dinero regresa al punto 5 para reponer el monto.