Aunque en la sesión anterior observamos cierto alivio, el nerviosismo se volvió a desatar dentro de los mercados bursátiles, ya que los inversores consideran que el conflicto en Medio Oriente podría prolongarse y especulan sobre las posibles consecuencias en términos de política monetaria.
Esto propició un sentimiento de aversión al riesgo que dejó al Promedio Industrial Dow Jones con una caída de 1.61 por ciento, en los 47 mil 954.74 enteros, en segundo lugar se situó el S&P 500 que retrocedió 0.56 por ciento, hacia los 6 mil 830.71 puntos, mientras que el Nasdaq restó 0.26 por ciento, con 22 mil 748.99 unidades.
De igual manera, los índices accionarios del lado de Europa también terminaron la sesión con pizarras en rojo, y particularmente el FTSE MIB en Italia y el DAX en Alemania fueron los más castigados, al contraerse en la misma proporción 1.61 por ciento, en las 17 mil 245.20 y 23 mil 815.75 unidades, cada uno.
Las negociaciones a nivel local no fueron la excepción y ubicaron al S&P/BMV IPC de la Bolsa Mexicana de Valores con un descenso de 2.91 por ciento, en los 68 mil 379.42 enteros y para el caso del índice estelar de la Bolsa Institucional de Valores, FTSE-BIVA, se reportó una baja de 2.78 por ciento, al ubicarse en los mil 357.55 puntos.
En el frente petrolero, los crudos marcadores registraron variaciones positivas de 5.96 por ciento para el West Texas Intermediate (WTI) que se colocó en los 79.11 dólares por unidad, mientras que el referencial Brent subió 3.19 por ciento, en un nivel de 84.00 billetes verdes el barril, tratándose de su nivel más alto desde julio del 2024 para este último contrato.
“Suponiendo que el conflicto se resuelva en las próximas semanas, el aumento del precio del petróleo probablemente resultará transitorio, y el Brent volverá a cotizar a la baja hasta el precio de la franja de la curva a futuro de alrededor de 65 dólares”, dijo a Bloomberg Chris Senyek de Wolfe Research.






