Ir a la tienda por un pastelito de chocolate con mermelada de fresa y crema parece una escena cotidiana. Sin embargo, antes de que la panificadora Bimbo lanzara al mercado sus pastelitos individuales, comprarlos para disfrutarlos entre semana no era una costumbre.
De acuerdo con el Museo del Objeto, los pasteles solían reservarse para ocasiones especiales, como los cumpleaños. Esa forma de consumirlos cambió con la llegada de Marinela, que popularizó los pastelitos empaquetados con productos como el Gansito.
La historia de Marinela es casi tan antigua como la de Bimbo y está estrechamente ligada a la familia Servitje. De hecho, Lorenzo Servitje, fundador de la empresa, bautizó la marca en honor a su hija María Elena, a quien de cariño llamaban ‘Marinela’.
¿A quién pertenece Marinela? La historia de la marca detrás del Gansito
La historia de Bimbo no comenzó en la fábrica de la colonia Santa María Insurgentes. Los orígenes de la panificadora están en la pastelería El Molino, un negocio familiar en el que Lorenzo Servitje Sendra trabajó y que llegó a dirigir.
Durante su paso por el negocio familiar enfrentó un gran problema: el pan de caja, que compraban y no horneaban, llegaba lleno de moho. Por ello, él y sus socios se propusieron fabricarlo ellos mismos, de acuerdo con History Latinoamérica.
La historia es bien conocida. Una vez que dieron con la clave para preservar el pan de caja, Lorenzo y sus socios industrializaron el proceso, un paso que dio origen a Bimbo en 1945. Sin embargo, lo que bien se aprende nunca se olvida.
El sitio oficial de la panificadora explica que los fundadores de Bimbo siempre tuvieron la inquietud de elaborar pasteles y pastelitos, ya que sus orígenes estaban en la pastelería.

Por ello, en 1954 iniciaron una nueva aventura: la fabricación de pasteles. Para lograrlo crearon una nueva empresa llamada Pastelería y Bizcochos, S.A. (Pabisa), registrada bajo el nombre de ‘Keik’: “la cual comenzó a trabajar con tan solo 14 personas y un camión”, señala Bimbo.
Los primeros pasteles que elaboró la empresa eran muy sencillos, pues eran redondos, espatulados y sin decoración. Además, solo se vendían en tres sabores: naranja, fresa y chocolate.
Keik no tuvo el éxito esperado por Bimbo, por lo que un año después fue sustituida por otra marca: Marinela, mediante la cual comenzaron a vender pasteles con mucho más detalle, de acuerdo con el Museo del Objeto.
Los bizcochos estaban pensados para celebrar cumpleaños y junto con ellos regalaban una caja de cerillos para encender las velas.
No obstante, poco después Marinela innovó al vender los pasteles en porciones individuales, hasta convertirlos en los bizcochos que hoy conocemos, explica el Museo del Objeto.
Además, incorporó otros productos como canastitas, pipuchos, delicias, empanadas y tartaletas. En un principio se vendían en capacillos rojos, lo que dificultaba su traslado.
¿Por qué se llama Marinela? Así nació el nombre
El Museo del Objeto explica que tanto la imagen como el nombre de la marca se inspiraron en María Elena, la hija de Lorenzo Servitje, quien acababa de nacer y a quien apodaban cariñosamente Marinela.
Al respecto, María Elena Servitje compartió en una entrevista para el canal de YouTube Shalala que ese apodo se lo pusieron sus hermanas, quienes pidieron a sus padres llamar así a la recién nacida.
“Salí del hospital y ya me llamaban Marinela. Mi mamá quería que me pusieran María Elena y así me registraron, pero apenas salí del hospital mis hermanas dijeron: ‘No, díganle Marinela’. Desde entonces, todo el mundo me llamó así”, comentó.
Cuando llegó el momento de cambiar el nombre de Keik, Lorenzo, junto con su equipo de publicidad, decidió que Marinela era una buena opción para la nueva marca. Así fue como se conservó esta denominación.
“Un buen día, como a mí ya me decían Marinela, la gente de marketing dijo: ‘Pues vamos a cambiarle el nombre a Marinela’. Y así fue”, comentó María Elena durante la conversación.
Además del nombre, el primer logotipo de la marca también se inspiró en ella: “el primer logo se trataba de la cara de una pequeña niña con una gran sonrisa y coleta de caballo; posteriormente se modernizó hasta quedarse únicamente con el nombre”, indica el Museo del Objeto.
¿Cómo surgió el Gansito y qué eran las ‘Ganseras’?
Con el paso del tiempo llegó una de las recetas estrella de Marinela: el Gansito. El bizcocho de vainilla cubierto con chocolate, y relleno de mermelada y crema se convirtió en uno de los favoritos de muchas personas.
La página oficial de Bimbo indica que el primer lote fue de solo 500 piezas y tardó ocho horas en elaborarse, ya que el proceso era prácticamente artesanal. Además, al principio no llevaba chispas de chocolate, sino nuez.

El Museo del Objeto indica que el ganso de los anuncios llevaba un gorro de panadero; sin embargo, con el paso de los años evolucionó hasta convertirse en un ganso bebé que vestía de acuerdo con cada época.
Y todos los old school recordarán un detalle muy especial: las Ganseras. Debido a la popularidad de los pastelitos, Bimbo incorporó pequeñas motonetas con una cabina al frente y una caja en la parte trasera para repartir Gansitos a las tiendas, las cuales fueron llamadas de esa forma.







