El huracán Enrique se convirtió en tormenta tropical el lunes cuando se alejó del hombro costero del suroeste de México, después de haber causado fuertes lluvias y destrozos en las costas de Michoacán, Colima y Jalisco.
Acorde con Germán Santoyo, director general de la Comisión Nacional del Agua (Conagua), ‘Enrique’ comenzó a debilitarse mientras se dirigía hacía el extremo su de la península de Baja California, ya como una tormenta tropical.
Pese a ello, Santoyo aseguró que varios estados del Pacífico deben seguir alerta, pues el fenómeno está a 170 kilómetros de las costas de Jalisco y 395 km al sureste de Cabo San Lucas, en Baja California Sur.
Por su parte, los vientos máximos de Enrique bajaron a 95 km/h el lunes por la noche, dijo el Centro Nacional de Huracanes de EE. UU.
Se pronostica un debilitamiento adicional durante los próximos días, y “se espera que el centro de Enrique se mueva cerca o sobre partes del sur de la península de Baja California” el martes por la noche o el miércoles temprano.
A su paso por Michoacán, Enrique causó destrozos
Las fuertes lluvias e intensos vientos de más de 60 kilómetros por hora provocados por Enrique, causaron daños materiales significativos en diferentes puntos de la geografía de Michoacán, en donde varios automóviles fueron arrastrados por las corrientes de agua.
En el tramo Uruapan-Nueva Italia de la autopista Siglo XXI, se registró el desprendimiento de un talud que obligó al cierre de la más importante carretera del estado, por lo que las autoridades tuvieron que buscar vías alternas.

Aunado a ello, las autoridades federales informaron que la presa “La Villita” está a su máxima capacidad porque lo que está siendo desfogada, y llaman a la población de la región de Lázaro Cárdenas a estar alerta por inminentes inundaciones.
Pese a que los daños no han sido calculados en su totalidad, la Secretaria de Seguridad y las autoridades de Protección Civil aseguraron que no hay personas fallecidas ni lesionadas.
Con información del corresponsal Arturo Estrada






