La celebración del Día de Reyes en México enfrenta este año un panorama condicionado por la presión inflacionaria, los aranceles y la competencia en precios entre autoservicios, departamentales, especializadas y el comercio electrónico, que buscan beneficiarse del hecho de que este año se espera que las familias gasten hasta 18 por ciento más dinero que el año anterior para cumplir con las peticiones de los pequeños.
De acuerdo con la Asociación Nacional de Pequeños Comerciantes (ANPEC), el desembolso promedio de los Reyes Magos se estima en mil 350 pesos, cifra que supera los mil 145 pesos del ciclo previo y representa un incremento anual del 17.8 por ciento, en un escenario de dos hijos con un regalo por cada uno.
La oferta actual se diversifica entre muñecos de acción y personajes de franquicias como Minecraft con costos de hasta mil 500 pesos, mientras que artículos de tendencia como los peluches tipo Labubus alcanzan los mil 300 pesos y los sets de muñecas Barbie se comercializan en rangos similares.
Este año, los Reyes Magos enfrentan un problema adicional: los aranceles a la industria del juguete que alcanzarían hasta 35 por ciento, lo que anticipa un alza en los precios de consolas para videojuegos, así como en otros productos tradicionales como figuras de acción y superhéroes, muñecas y sets de construcción provenientes de Asia.
Cuauhtémoc Rivera, presidente de la ANPEC, destacó que no se puede ignorar que, con la reciente aplicación de aranceles por parte de México a los juguetes chinos, estos artículos se han encarecido de golpe hasta en un 50 por ciento.
Aseguró que esta presión arancelaria, que oscila entre el 25 y el 35 por ciento para productos de origen asiático, ha forzado a cadenas de autoservicio a renegociar contratos con proveedores locales, derivando en un ajuste de precios final para el consumidor de entre el 10 y el 15 por ciento en marcas globales.
Miguel Ángel Martín González, presidente de la Asociación Mexicana de la Industria del Juguete (AMIJU), advirtió recientemente a El Financiero que los aranceles de México a productos Chinos, específicamente a juguetes, ha generado incertidumbre para el sector “porque de repente empieza a crecer un poquito la industria y entran en vigor aranceles o el señor Donald Trump aparece con alguna noticia y decrecemos; vivimos en una incertidumbre muy grande”, reconoció en entrevista reciente.
Ante la volatilidad de los costos, la Procuraduría Federal del Consumidor (Profeco) instó a los usuarios a utilizar la herramienta “Quién es Quién en los Precios” para comparar por zona geográfica, recomendando además exigir la garantía sellada.
En un comunicado oficial, la institución sugirió que “si se adquieren juguetes con alguna función en particular, se aconseja pedir al vendedor que lo pruebe para verificar que trabaje adecuadamente”.
La Asociación Mexicana de la AMIJU estima que tradicionalmente el periodo entre el 10 de diciembre y el 6 de enero concentra el 65 por ciento de las ventas anuales.
NielsenIQ advirtió que los autoservicios permanecen como el canal predilecto para compras por volumen debido a los esquemas de pago diferido y la instalación de anexos temporales. Lo anterior incentiva una competencia agresiva entre autoservicios como Walmart, Soriana y Chedraui frente a tiendas departamentales como Liverpool y Palacio de Hierro, el comercio electrónico y cadenas especializadas.
Adicionalmente, datos de expertos indican que seis de cada diez mexicanos comparan precios en plataformas digitales antes de realizar la compra física, obligando a las tiendas a homologar sus catálogos.
Mientras que en tiendas especializadas como Juguetron o Lego Store el ticket promedio es hasta un 35 por ciento superior por la exclusividad de sus productos.
Además, se reporta que el e-commerce ya acapara alrededor del 20 por ciento de las ventas de la temporada de Reyes Magos gracias a la eficiencia en la logística de entrega.

Rosca de Reyes registra alza de precios
Paralelamente, el consumo de la tradicional Rosca de Reyes también registra alzas. Para una familia de 15 personas, el gasto en una rosca y chocolate ascenderá a 901 pesos, superando los 745 pesos registrados en enero de 2025. Los precios varían significativamente según el punto de venta: una pieza tradicional chica parte de los 290 pesos en panaderías de barrio hasta los 420 pesos en franquicias, mientras que las versiones gourmet grandes pueden alcanzar los 950 pesos.
La Cámara Nacional de la Industria Panificadora (Canainpa) estima que este consumo genera ingresos por más de 2 mil 250 millones de pesos, lo que equivale al 20 por ciento de la facturación anual del sector.
Finalmente, el dinamismo comercial se concentra en un margen estrecho de tiempo, pues Sam’s Club reporta que el 77 por ciento de las ventas de roscas se concreta entre el 4 y el 7 de enero, con una clara preferencia por los tamaños grandes.
La Cámara Nacional de Comercio Pequeño añade que el mexicano promedio consume al menos dos variedades de roscas.







