El gobierno federal y empresarios del sector gasolinero acordaron este martes mantener el precio del diésel en 28 pesos por litro durante una semana, lo que implicaría márgenes de ganancia de apenas 1.8 pesos para las estaciones de servicio, un nivel insuficiente para cubrir costos operativos y que pone en duda la viabilidad de la medida incluso en el corto plazo, señalaron especialistas del sector.
Según reportes de Pemex, el precio del diésel en Terminales de Almacenamiento y Reparto (TAR) se redujo de 26.70 a 26.24 pesos por litro en el último mes, lo que implicaría un margen aproximado de 1.86 pesos en caso de respetar el tope acordado con el gobierno.
Gasolineros ven complicado mantener precio del diésel
“Con márgenes por debajo de los 2 pesos por litro, la operación se vuelve complicada por los costos operativos y de inversión. Es difícil que el precio al público pueda sostenerse en 28 pesos”, dijo Alejandro Montufar, CEO de PETROIntelligence.
El acuerdo, planteado como una medida de contención inflacionaria, enfrenta presiones estructurales en un mercado donde los costos logísticos, regulatorios y operativos continúan al alza.
Durante el 4° Foro Nacional IMEF de Energía e Infraestructura, Enrique Félix Robelo, presidente de Onexpo Nacional, señaló que, aunque existe disposición del sector para colaborar con una política de precios socialmente responsable, sostener este nivel de precios será “muy complicado”.
“El gobierno nos ha pedido hacer un esfuerzo temporal para sostener un precio no mayor a los 28 pesos en el diésel, pero los números no mienten”, afirmó.
El reto es particularmente relevante en regiones alejadas de los centros de distribución, como las penínsulas de Baja California y Yucatán, donde los costos de transporte pueden añadir entre 50 y 80 centavos por litro, erosionando aún más los márgenes.
A esto se suman costos regulatorios de entre 30 y 40 centavos por litro, así como gastos operativos (personal, electricidad, limpieza, mantenimiento, etc.) que rondan 1.60 pesos por litro, lo que reduce significativamente la capacidad de las estaciones para absorber un precio máximo sin afectar su rentabilidad.
“Para sostener un acuerdo de este tipo se necesita viabilidad financiera para las empresas, de lo contrario no puede perdurar en el tiempo”, advirtió Robelo.
Por su parte, Julia González Romero señaló que los controles de precios pueden cumplir un objetivo social, pero advirtió que, si no reflejan los costos reales de toda la cadena, desde la importación hasta la distribución, pueden volverse inviables.
“Si los precios máximos no reflejan los costos reales de productores, transportistas y estaciones de servicio, se vuelve algo inoperable”, indicó.
El litro del diésel aumentó 10.8 por ciento desde que empezó el conflicto bélico en Medio Oriente a finales de febrero.
Todavía existe la posibilidad de mayores apoyos fiscales para sostener el precio del diésel, ya que para la semana del 18 al 24 de abril la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP) otorgó un estímulo al IEPS de 43.17 por ciento, monto muy por debajo de los 81.2 por ciento brindados la semana precedente.
El precio promedio nacional del diésel se ha mantenido por encima del objetivo gubernamental, con 13 días consecutivos a la baja hasta ubicarse en 28.413 pesos por litro, lo que sugiere que, pese a los esfuerzos de contención, el mercado aún no converge plenamente con el nivel acordado, lo que refuerza dudas sobre la sostenibilidad del acuerdo.




