A lo largo del 2023 prevalecerá un clima generalizado de controversias legales en diversos sectores, particularmente en el sector energético y el financiero, que van desde los acuerdos generales del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC), hasta los últimos eslabones de las cadenas de suministro, prevé Roberto Fernández del Valle, experto de medios alternativos de solución de controversias (MASC) de la firma legal Santamarina y Steta.
“Mucho dependerá de lo que resulte de las negociaciones previas entre gobiernos por el tema energético, que tal vez lleguen a un panel, lo cual detonaría un clima generalizado de controversias”, dijo.
El especialista señaló que cada vez son más frecuentes los casos de insolvencia, como fue el caso de Crédito Real o Unifin, los cuales sólo son una muestra de otros conflictos que no llegan a los medios, pero sí a los tribunales.
“Estamos viendo controversias también por el tema del maíz, el automotriz y en el sector eléctrico. En caso de fallar las negociaciones y entrar en un panel Canadá-EU contra México, se generaría un efecto ‘cascada’ en todo el sector y en otros que dependen de ella, ya que las empresas de diferentes industrias enfrentarán la falta de suministro o bien energía cara”, subrayó.
El especialista visualizó que para el 2023 el país navegará en una combinación de tiempos imprevisibles, por los diferentes ajustes geopolíticos mundiales y la gran oportunidad que brindará el nearshoring, para la cual resulta clave el suministro de energía eléctrica.
Por tal motivo, recomendó a las empresas, dependiendo su sector y circunstancias, revisar con cuidado si están expuestas a un posible pleito y hacer un diagnóstico profundo, caso por caso, de su posición ante un eventual conflicto de insolvencia.
“Para hacerlo, existen muchas opciones contractuales que facilitan los acuerdos entre las partes y mecanismos alternos de solución de controversias que pueden dejar satisfechas a las empresas involucradas, sin necesidad de llegar a los tribunales”, recomendó.




