Economía

Inflación 2022: Aseguradoras enfrentan ‘golpe’ en sectores de autopartes y seguros médicos

La situación podría estar impactando en las reclamaciones que hacen los asegurados ante la Condusef.

La elevada inflación que enfrenta el país ha impactado al sector asegurador desde dos frentes: el costo de las refacciones de autopartes para los seguros de auto, y en las coberturas de gastos médicos mayores, informó la Asociación Mexicana de Instituciones de Seguros (AMIS).

Si bien algunas compañías aún tienen stock de autopartes, en un momento determinado enfrentarán el encarecimiento de sus costos y las indemnizaciones. “Sí tenemos ya un cierto grado de inflación en lo que son los repuestos de autopartes, si están teniendo incrementos importantes y poco a poco vemos a las aseguradoras resintiendo”, declaró Juan Patricio Riveroll, presidente de la AMIS.

Esta situación podría estar impactando en las reclamaciones que hacen los asegurados ante la Comisión Nacional para la Protección y Defensa de los Usuarios de Servicios Financieros (Condusef), pues de enero a mayo pasado las quejas por inconformidad con el tiempo para la reparación del auto subieron 114.9 por ciento anual.

Le siguieron las inconformidades enfocadas a la valuación de daños que repuntaron 81.3 por ciento y aquellas que tuvieron que ver con la reparación se incrementaron 69.4 por ciento. En general las reclamaciones en el ramo de daños de autos crecieron 24.5 por ciento año contra año, con seis mil 697 en los primeros cinco meses de 2022.

No obstante, Juan Patricio Riveroll también señaló que otro ramo en el que observan un golpe de la inflación es en el de gastos médicos mayores. “En adición al impacto de la inflación de precios en general de la economía tenemos la inflación por los avances tecnológicos, los nuevos medicamentos, los nuevos tratamientos. Aquí normalmente la inflación médica es superior al INPC”, dijo.

En la primera quincena de junio la inflación se ubicó en 7.88 por ciento anual, su nivel más alto desde la primera quincena de enero del 2001. En consecuencia, la Junta de Gobierno del Banco de México (Banxico) decidió elevar 75 puntos base la tasa de referencia por primera vez, para ubicarla en 7.75 por ciento y así enfrentar la escalada de precios.