Economía

Financiamiento bancario, ‘colchón’ de familias mexicanas ante inflación más elevada

Los hogares mexicanos están utilizando el crédito para compensar una alta inflación, aseguró Carlos Serrano, economista en jefe de BBVA México.

El crédito se ha convertido en el ‘colchón’ de ayuda para las familias mexicanas, ya que ante el incremento de la inflación han optado por hacer uso del financiamiento bancario para sus compras diarias.

Carlos Serrano, economista en jefe de BBVA México, explicó que “una inflación más elevada está haciendo que los ingresos reales se rezaguen y por lo tanto hay familias que están utilizando el crédito para compensar esta disminución”.

Durante la presentación del estudio ‘Situación Banca México’ correspondiente al primer semestre de 2022, Serrano detalló que hay un aumento en el crédito al consumo en términos nominales, ya que al adquirirse la canasta de bienes se ha incrementado los costos por lo que las personas recurren al uso del crédito bancario.

Crece crédito al consumo

El Informe, elaborado por el Servicio de Estudios Económicos de BBVA México, destaca la cartera de crédito al consumo creció 2.8 por ciento anual en marzo, aun después de descontar la inflación. El crecimiento fue prácticamente generalizado entre segmentos.

De acuerdo con el estudio, después de dos años del inicio de la pandemia es posible afirmar que la solidez en las condiciones de solvencia y liquidez de la banca mexicana le permitieron no sólo afrontar las dificultades de la crisis económica sin exacerbarla, sino además contribuir a mantener la estabilidad del sistema financiero y a que el país retomara la senda del crecimiento económico.

Por ello, se estima que en este año la solidez de la banca será trascendental para afrontar las condiciones inexploradas que presenta el escenario económico. Particularmente, hay tres tendencias en el entorno macroeconómico del país que, sin duda, influyen e influirán de modo determinante en la actividad bancaria, se explica en el informe.

En primer lugar, la aceleración de la inflación y el consecuente incremento en las tasas de interés y sus expectativas. En segundo lugar, la continua debilidad de la inversión y, finalmente, la reactivación de las actividades económicas a un nivel más cercano a lo observado antes de la pandemia tras la significativa reducción de los casos de COVID-19, por lo que dichas tendencias y su interacción han dado lugar a una recuperación diferenciada del crédito y una moderación en el crecimiento de la captación del sistema bancario.